Soy médico. Durante una década de vida he recorrido rios amazónicos y experimentado con medicinas chamánicas. Deseo compartir contigo mis aventuras y conocimientos adquiridos. Arquímedes.
lunes, 8 de agosto de 2011
COLON IRRITABLE, una epidemia de fin e inicios de milenio, una visión novedosa
Hoy me referiré a una enfermedad que afecta nada menos que al 10 % de la población mundial, estudios diversos refieren cifras que fluctuan entre el 2,5 al 15 %. Bien, arbitrariamente me quedaré en un 7 %; así, realizando los cálculos matemáticos,tenemos que de los primeros 100 lectores de este blog, unos 7 lo padecerán. Y si globalizamos, tenemos que en todo el planeta unos 70 000,000 millones de seres humanos lo padecen, algo asi como toda la población de Alemania.
Por las cifras anteriormente expuestas y por ser esta una patología que aunque no mata, si causa un severo sufrimiento en quienes tienen la desgracia de padecerla, la abordaré.
Sabiéndola tan significativa, bien merece ser una de las primeras patologías que abordaré.
Para la ciencia médica, la enfermedad del colon irritable es un sindrome, o sea es un conjunto de signos y síntomas que tienen una fisiopatología común, y que como tal debería denominarse síndrome del intestino irritable (SII) pues abarca tanto intestino delgado como grueso. En ello estoy totalmente de acuerdo pero aqui voy a referirme a ella como de colon irritable por que es con este término como la mayoría la población la identifica.
El colon irritable es una enfermedad funcional digestiva crónica, benigna y recurrente de más de tres meses de evolución. Se caracteriza básicamente por que la persona afectada presenta malestar o dolor abdominal difuso a predominio del abdomen inferior y al cual se asocian otras alteraciones del tránsito intestinal como distensión abdominal y/o flatulencias, y/o sensación de evacuación incompleta.
Puede presentarse diarrea o estreñimiento o una intercurrencia de ambas, las deposiciones frecuentes presentan mucosidades y a veces se presenta con pujo que es la sensación de "no haber acabado de defecar, e impresiona que aún queda algo en la ampolla rectal".
El colon irritable es una ENFERMEDAD FUNCIONAL, porque se presenta sin causas estructurales, o metabólicas o infecciosas identificables. Esto significa que la estructura orgánica está intacta pero su función está alterada.
Por ello: por que los exámenes auxiliares y de ayuda al diagnóstico no encuentran alteraciones orgánica; nada en la colonoscopia o rectosigmoidoscopia para descartar cánceres, diverticulitis, diverticulosis; nada en los exámenes de heces seriados con fines de encontrar amebas o protozoos o demás parásitos intestinales; nada en las ecografías abdominales; nada en los enemas con contraste para descartar patologías como la Enfermedad de Crohn, colitis ulcerosas, etc; nada incluso en tomografías y resonancias magnética, estas últimas generalmente pedidas de exceso; en fin, nada de nada.
Se dice que su diagnóstico es de exclusión por que a esta conclusión llega el especialista tras haber DESCARTADO cualquier otra enfermedad orgánica, o sea no le queda más alternativa que diagnosticar COLON IRRITABLE.
Al quedar descartada una base orgánica, no queda más alternativa que considerarla una enfermedad psicosomática, y esta es en definitiva una apreciación correcta.
Dada que la estructuta orgánica de los intestinos es normal pero su función está trastocada, se dice que el problema es PSICOSOMÁTICO porque la alteración en la función se produce básicamente por efecto del psiquis sobre el soma (cuerpo).
Al ser el colon irritable una enfermedad psicosomática, la persona con este diagnóstico puede tener asociada otros síntomas digestivos y extradigestivos como síndrome de fatiga crónica, alteraciones de la articulación temporomandibular, dolor pélvico crónico, fibromialgias, lumbalgias crónicas etc.
Cabe destacar que el colon irritable presente una mayor prevalencia en sujetos jóvenes de entre 20 y 40 años y en el sexo femenino, en una
proporción de 2/1 respecto al masculino.
Resulta desgarrador, y lo digo por experiencia propia, pues he padecido en algún momento de mi juventud de esta dolencia; decirle a un paciente que su cuerpo no tiene nada de malo y que sus síntomas se asocian exclusivamente al estrés que su psiquis está soportando.
No es fácil asimilar que nuestras emociones estan incidiendo en el funcionamiento de nuestras tripas, concientemente sabemos que somos inteligentes y que no seríamos capaces de autosabotearnos; pero, lastimosamente es así. Y es así, porque el gatillamiento de nuestros miedos, temores, angustias que incrementan el estrés que a su vez sobresatura nuestro psiquis, la obliga a encontrar una válvula de escape. Mucho de nuestra psiquis no esta comandada ni por la inteligencias ni por el sentido común, penosamente debemos admitir que no tenemos el control del INCONSCIENTE, una dimensión propia que no tiene que ver nada con el grado de coeficiente intelectual.
Un gran porcentaje de los pacientes a los que se diagnostica colon irritable, niega el diagnóstico médico inicial y dudan:
-dr, pero si yo me siento mal, me duele la barriga- dicen, y tienen razón.
Y si es verdad, pues los síntomas de los pacientes sienten y padecen son reales.
Algunos dudan de su médico y comienzan un atroz y desgastante periplo por otras clínicas y hospitales; un via crucis que los conducirá a otros médicos quienes finalmente les dirán lo mismo.
Entiendo como ser humano que es muy difícil aceptar que una dolencia que se siente en carne propia se deba a lo que el médico le ha manifestado:
que se debe a su actual nivel de estrés que está relaciona a su vez con situaciones de índole interno ( psiquis, personalidad, carácter) y externo (cuan satisfechos nos sentimos de la vida y esto está relacionado con el entorno que nos rodea como actuales condiciones de vida, con el monto de retribución pecuniaria, con el entorno laboral y el grado de satisfacción en el mismo, con las relaciones amicales, con las relaciones amorosas, con el grado de satisfacción sexual, con la consecución de objetivos o metas trazadas, con las expectativas que de él tiene uno mismo o los hijos o los padres, con lo que sucedió en el pasado, con lo que sucederá en el futuro; etc, etc.
En resumen, a cuantos años luz de distancia cada uno se encuentre de esa bendita palabrita llamada felicidad?
Debo decirte que la psiquis es una olla a presión y que todos nuestros conflictos, tanto internos como externos se van sumando. A más conflictos, más presión. Lo que debo remarcar es lo noble y protectora que es nuestra psiquis que ante la sobrecarga de presión emocional encuentra una válvula de presión para evitar que la olla explote y destruya nuestro mundo psíquico. Al somatizar, o seaal dirigir nuestra presión psiquica a un órgano de la economía en particular, nuestra psiquis nos está salvando la existencia.
Más claro que el agua, te digo que si no fuera por que nuestra noble psiquis descomprime nuestra inaguantable tensión psíquica a través de nuestros intestinos, muchos de los pacientes con enfermedad de colon irritables debutarían con alguna de las múltiples neurosis existentes y plasmadas en el CIE 10 o peor con alguna maldita psicosis, y estas enfermedades mentales que si son de preocupar.
Portanto debemos agradecerle a la vida que la SOMATIZACIÓN exista, sino miles y miles de los colones irritables estarían visitando no solo a colonoscopistas y microbiólogos, sino que habrían desfilado por divanes freudianos y habrían engruído toneladas de ansiolíticos y antidepresivos, amén de engordado las cuentas bancarias de las poco escrupulosas compañías farmacéuticas transnacionales.
Entonces, cada uno de nosotros que tenga colon irritable debe darse en este mismo instante un abrazo y darse un beso, donde sea en la mano, en el antebrazo, en las palmas de las manos. Debemos agradecer a Dios y a nosotros mismos por lo profundo de nuestra sabiduría animal.
Por supuesto que las enfermedades psicosomáticas no solo inciden en el colon (colon irritable) sino también en el corazón y vasos sanguíneos, (asi tenemos otros millones de personas sufriendo arritmias, palpitaciones, taquicardias, hipertensiones,), sobre el aparato respiratorio (asmas), sobre la piel (alergias, psoriasis ), sobre el sistema musculoesquelético (fibromialgias, torticolis), sobre el aparato sexual (impotencia, frigidez), sobre el sistema nervisoso central (insomnio, migrañas).
POR ELLO LA IMPORTANCIA DE LAS MEDICINAS COMPLEMENTARIAS O ALTERNATIVAS, EN DONDE EL MÉDICO O LA PERSONA QUE HACE LAS VECES DE ÉL, AUN MANTIENE LA CORRECTA RELACION MEDICO-PACIENTE, CLAVE PARA EL EXITO NOTABLE EN MANEJO Y TRATAMIENTO DE LAS ENFERMEDADES PSICOSOMÁTICAS.
Quién desee información más puntual sobre el tema puede consultar el tema en cualquier buen libro de medicina interna, yo recomiendo FARRERAS, CECIL o HARRINSON; alli tienen mucho que leer. En San Google también vas a encontrar información, pero esto que a continuación vas a leer es una óptica interesante y poco divulgada.
Para entender la enfermedad del colon irritable debemos remontarnos a la historia de la medicina, que es la historia del hombre mismo. Debemos siempre retrotraernos en el tiempo, Siempre debemos preguntarnos de donde venimos para saber a donde vamos, este concepto ya se conocía desde antes del tiempo de los filósofos presocráticos.
Recordemos que cada ser humano es una secuencia de ADNs heredados de nuestros padres, abuelos, tatarabuelos...................y asi sucesivamente por un espacio de miles de generaciones hasta completar unos 4 a 6 millones de años.
Según el entrecruzamiento genético y los genes que nos ha tocado en suerte de herencia, nuestros genes han podido sobrevivir hasta la actualidad enfrentando los peligros de la existencia basándose en uno o en ambos mecanismos, según las circunstancias particulares:
a) LUCHAR (activacion del sistema nervioso autónomo simpatico, a predominio adrenérgico)
b) ESCAPAR (activación del sistema nervioso autónomo parasimpático, a predominio colinérgico)
Asi, ante un peligro determinado en el neolítico, el homo sapiens o luchaba o simplemente ponía pies en polvorosa. Ejemplo, veía acercarse a un beligerante contrincante macho de otra manada, tenia dos alternativas: o luchaba o escapaba.
Asi hemos sobrevivido y asi ha llegado la información a nuestras estructuras genéticas actuales. Ambos mecanismo son válidos para la preservación de la especie; es más, ambos se usaban y se siguen usando según la situación y el momento.
Esta explicación es válida aunque reconozco que es una sobresimplificación de un fenómeno extremadamente complejo. Lo plasmo para expresar lo que debemos saber; y para complicar aún más las cosas, debo decir que todos los órganos del cuerpo humano poseen los dos tipos de inervación simpática y parasimpática; y que en nuestros órganos y sistemas existe un predominio basal de uno sobre el otro, que puede mudar según el estímulo y que a su vez varía según la intensidad del mismo.
En pleno siglo XXI, el estrés ya no se encuentra más en el gruñido lejano del tigre del sable, ni en los retumbos de la manada de mamuts, ni en el sonido tintineante de la cola de una serpiente cascabel. Sigue existiendo, pero ha mudado a la voz alienante del jefe exigiendo producción, o el dinero que no alcanza para las cuentas, o la volada que habrá reducción de puestos de trabajo, o las condiciones precarias de vida, o una enfermedad propia o de los nuestros, o la sumatoria de uno o más de cientos de factores. Ello sin contar que nos hemos alejado de nuestros hábitos animales, ahora comemos mal y a destiempo, vivimos hacinados en lúgubres selvas de cemento, presionados todo el tiempo............en fin.....lo que ya sabemos.
Las condiciones de vida (FACTORES EXTERNOS) en concordancia con la constitución psíquica de cada quién (FACTORES INTERNOS) determinará la respuesta de cada una ante las agresiones del estrés. Cada ser humano activará sus sistemas tanto adrenérgicos o simpáticos, así como sus sistemas colinérgicos o parasimpáticos. Ello va a depender de la carga genética que cada ser humano ha heredado y ello depende a su vez de la manera o forma como respondieron nuestros ancestros a los peligros del entorno desde hace varios miles de años.
En base a estos lineamientos, el colon irritables viene a constituir la ACTIVACION DESCONTROLADA DEL SISTEMA NERVIOSO AUTONOMO A NIVEL INTESTINAL, BÁSICAMENTE DEL SISTEMA NERVIOSOS PARASIMPÁTICO O COLINÉRGICO.
Desde luego, pocos humanos que no hayan estudiado histologia conocen que tenemos neuronas en los intestinos, asi como lo oyen, literalmente bien escrito. EL PLEXO PARASIMPÁTICO DE MEISSNER O SUBMUCOSO, QUE CONTROLA LAS SECRECIONES GASTROINTESTINALES; Y EL PLEXO DE AUERBACH O MIENTÁRICO, QUE CONTROLA LOS MOVIMIENTOS GASTROINTESTINALES O PERISTALSIS.
Es bueno saber que tenemos un sistema nervioso entérico que comienza en el esófago y termina en el ano, y que tenemos dos enormes plexos nerviosos entre las tripas y que ambos tienen predominio parasimpático. O sea la enfermedad del colon irritable nos preparar para ESCAPAR.
Bien, tenemos un sujeto que tenga predominio parasimpático exagerado en sus intestinos como lo es alguién con enfermedad del colon irritable; y que se enfrente a una situacion real o irrealmente peligrosa, ejm: una profesión estresante o un trabajo que no le guste, una cita amorosa, una entrevista de trabajo. Esta persona se verá enfrentada a un agente o situación que para "ÉL" ES CONSIDERADO ESTRESOR, ( tal vez para otras personas no lo sea tanto o simplemente no lo sea ); entonces el organismo del sujeto activa una respuesta ante el agente estresor y produce un estado de hiperactividad de los plexos del sisteman nervioso autónomo intestinal ya mencionados, teniendo como resultado fisiológico que los intestinos comienzan a producir muchísimas secreciones y elevar el movimiento o peristaltismo. En otras palabras los intestinos preparan al sujeto para CAGAR, asi la orden que el organismo envía al sujeto es HUYE, CORRE,...............
En el neolítico ante una situación estresante se corría y caso solucionado. Hoy quien huye de una situación particular soluciona el problema a corto plazo pero a largo plazo va a incidir en una pobre calidad de vida por la pérdida de oportunidades que algunas veces son únicas; esta situación definitivamente limita nuestro desarrollo humano, aun más estos tiempos de egoísmo y competitividad desenfrenada. La angustia de sentise mal y fallar en las circuntancias que fuesen genera un circulo vicioso que perpetua el estrés e incrementa su nivel.
El colon iritable varia desde leve, que se maneja y no afecta la calidad de vida, moderada que va a afectar en algo la vida estudiantil laboral o social, y la severa que conlleva a agorabobia. Esta última es una situación donde el sujeto esta pendiente que exista un baño cerca por si necesita ir a baño, ello genera angustia y disminuye el rendimiendo intelectual; tan solo el hecho que nuestra mente desvíe su atención a "nuestro problemita" va a generar una disminución en el desempeño de lo que fuese. El enfrentarnos a situaciones similares va a perpetuar el círculo vicioso negativo de fracasos y también más estrés y esto a su vez, más colon irritable.
Existen personas que sufren de agorafobia y son los que más sufren pues su mente está pendiente que haya un baño cerca, como si del oxígeno para respirar se tratase. Por ejemplo, en una conferencia o em clases se sientan al fondo para poder salir al baño con facilidad ( desde alli ya estan perdiendo puesto que los de las primeras filas captan mejor los conceptos expresados por el profesosr o conferencista ), o en un viaje de avión solo toman los asientos que están en el pasillo y junto al baño, ya si miles de ejemplos más. Estas personas centran su foco de atención en el hecho de si habrá un baño cerca y en todo momento; otras tristemente simplemente no salen de casa para no tener que soportar el estrés de estar pensando en baño y baño....ESTO ES MENTALMENTE DESGASTANTE Y LO COMPRENDO PUES NO HAY CUERPO QUE LO RESISTA.
Ahora viene mi aporte, mi contribución, un concepto que vale no menos de 5 sesiones de sicoanÁlisis a 50 dÓlares la sesión. Hermano y hermana te acabas de ahorra 250 dólares.
"EL MIEDO QUE GENERA TU ACTIVACION PARASIMPÁTICA INTESTINAL, NO ES EL MIEDO AL MAMUT, NI AL TIGRE DIENTES DE SABLES, NI A UNA SERPIENTE CASCABEL; ES UN MIEDO MODERNO:
SE TIENE MIEDO DE NO ESTAR A LA ALTURA DE LAS CIRCUNSTANCIAS, DE FALLAR, angustia soportar un eventual fracaso.
Hermano, hermano..........tienes miedo de ¡CAGARLA!
Literalmente.
El tratamiento convencional que a continuación te resumo es el siguiente y te va a servir de mucho.
El colon irritable cursa generalmente con diarreas y dolor abdominal, esto es lo que más incomoda pues el estrenimiento molesta pero no es ni limitante ni incapacitante como lo puede ser las diarreas.
A.NUTRICIONAL. Es importante recordar que muchos de los "colon irritables" pueden ser intolerancia a la lactosa que se cura evitando leche, yogurt y derivados lácteos. Otros "colon irritantes" son alergias alimenticias que se curan facilmente evitando alimentos de difícil digestión como azúcar blanca, grasas, lácteos, gaseosas, colorantes y preservantes.
B.SUPLEMENTOS VITAMíNICOS, las continuas diarreas depletan los oligoelementos y existe un déficit vitamínico que perpetua la enfermedad; por tanto es indispensable tomar suplemntos vitamíncos para reponer las perdidas intestinales; incluye vitamina c , magnesio, complejo b, vitamina A, zinc, colbalto, etc. Sin ánimo de hacer propaganda alguna recomiendo tomar ENSURE, dos vasos al día.
C.APOYO PSICOLOGICO O PSQUIATRICO, mejorar la autoestima, la confianza en uno mismo, indagar en las causas de la angustia existencial y minimizar los conflictos.
D TRATAMIENTO FARMACOLOGICO CONVENCIONAL:
Yo te recomiendo medicarse para superar y enfrentar una situación especifíca o un momento estresor puntual.
Ejemplo: si sufres de colon irritable y voy a dar un examen de admisión a la universidad, y sufres de las consabidas diarreas nerviosas, yo te recomendaría tomar:
-Un ansiolitico leve- funciona bien una cápsula de clorazepato dipotásico 5mg. Una hora antes de salir de casa.
-Un antidiarreico- funciona de maravillas una pastilla de donafan. Una hora antes de salir de casa.
-Un antiespamódico- vá muy bien una tableta de hioscina si existe dolor o hipersensibilidad abdominal.Una hora entes de salir de casa.
Este triple coctel, tomados juntos una hora antes de salir de casa te va a ayudar al control inmediato de un situación particular, es cortoplazista. PERO FUNCIONA.
A mediano plazo podemos usas medicinas alternativas que ayuden al control del estrés y tenemos técnicas de relajación, masajes, meditación, yoga, reiki, etc.
Otras medicinas complementarias tenemos la herbolaria, la manzanilla es un fabuloso antiespamódico y antiflatulento natural; tómalo tibio varias veces al día.
No olvidar la terapia de la risa ( reir y reir) y ejercicio físico y cultivar las buenas realciones familiares y buenas amistades y si se dá el amor; que bueno.
Ahora, el tratamiento alternativo, shamánico:
Elevar el grado de espiritualiDad, debemos acudir al inconsciente para reconocer y liberarnos de lo múltiples temores que nos bloquean, y asi poder liberarnos de sentimientos de culpa, liberarnos de angustias e inseguridades, de bloqueos mentales.
Para ingresar al inconciente, solo falta un detalle, no queda más que usar la llave.
Pero primero debo ubicarte en tiempo y espacio, proximamente hablaré del boom de la espiritualidad y del secreto del Eleusis.
¿Qué debe hacer un piloto al que le dan un frecuencia de vuelo de 8000 pies y esta frente a una tormenta eléctrica?, pues bajar o subir. Nosotros realizamos el mismo viaje en la vida; si crees que tu vida esta llena de turbulencias simplemente sigue tu ruta de viaje pero modifica tu frecuencia de vuelo que estaba programada de antemano. ¡Simple¡, la vida es simple, somos nosotros la que lo complicamos.
Espero que este artículo te haya gustado, puedes compartirlo.
Aprovecho la oportunidad para invitarte a leer una novela de mi autoría que la escribí para ti, puedes bajarla totalmente GRATIS, deseo que lo compartas con los amigos y amigas que estimas.
http://www.bubok.es/libros/207487/UN-SHAMAN-AMAZONICO-EN-EL-PRINCIPADO-DE-MONACO
Arquímedes
sábado, 6 de agosto de 2011
¡ MIRA AL SOL, y mejora tu calidad de vida !
Es intuititivo y resulta obvio la diferencia que experimentamos en el ánimo, un dia con un cielo cubierto de negros nubarrones y otro cuando la estrella del sistema solar reluce en un límpido cielo lapizlázuli. Todos hemos experimentado ello y sabemos en cual de los casos nos sentimos rebozantes de energía.
Esa energía es captada directamente por el cerebro a través de nuestros cinco sentidos, unos la asimilan más que los otros. Reconocer el hecho que nuestro maravilloso cerebro se activa al impulso de la energía solar, es simplemente recordar que desde hace aproximadamente seis a cuatro millones de años estamos programados para captar la energía que emite la luz solar.
La energía solar genera vida en el planeta tierra, tanto de vegetales como de animales, y así como la clorofila capta la energía solar para llevar a cabo el maravilloso proceso de la fotosíntesis; también nosostros captamos esta maravillosa energia vital que posee la primigenia capacidad de estimular a nuestro marvilloso cerebro.
Ya desde hace siglos existe el dicho que reza que los ojos son la ventana del alma, ello suena más a poesía trillada, pero es una frase que no dista mucho de ser científica, ¿deseas saber por qué?:
Por que tenemos un órgano gelatinoso que se encuentra en nuestras calaveras adultas, que pesa aproximadamente de 1,200 a 1,400 gramos de peso. La capa superficial de nuestros cerebros, denominada sustancia gris contiene mada menos que la exhorbitante cifra de cien mil millones de neuronas, nada más y mana menos que 100,000,000,000. Esta pequeña cifra corresponde a la misma cantidad de estrellas que tiene una galaxia mediana (una galaxia enana tiene más o menos 10,000,000,000 de estrellas y una galaxia gigante 1000,000,000,000 de estrellas -estos datos pertenecen a la NASA-)
Hasta alli no hay nada de especial sino fuera por el simple hecho que LA LUZ solar y su nergía tras atravezar las estructuras transparentes del ojo: córnea, el humor acuoso, el cristalino y el humor vitreo del ojo; v a a incidir en la retina que es una especie de ecrán situada en la superficie interior del ojo que está formada básicamente por varias CAPAS DE NEURONAS que se intercomunican mediante sinapsis (uniones nerviosas).
Las neuronas de la retina confluyen en un punto central denominada papila óptica y van a acoplarse al II par craneal que es un nervio óptico, craneal y sensitivo, encargado de llevar la información visual desde la retina hasta el lóbulo occipital del cerebro donde la información llevada por la luz se decodifica en imágenes.
He tratado de simplificar el proceso para demostrar fehacientemente, QUE LA ENERGIA SOLAR LLEGA Al CEREBRO A TRAVES DE LAS ONDAS LUMINOSAS AL ATRAVEZAR LAS ESTRUCTURAS TRANSPARENTES DEL OJO, Y BRINDAR ENERGIA A LAS ESTRELLAS DE NUESTRA GALAXIA CEREBRAL.
Apesadumbrado me percato que dado la incidencia de cánceres de piel, que más se debe al consumo y exposición de sustancias tóxicas, que del sol per se; hoy en día se recomienda no exponerse al sol, casi como un dogma. Lastimosamente la palabra cáncer genera oleadas de histeria y paranoia que son frutos de la ignorancia y también hay que decirlo, de determinados sectores productivos que han visto sus cuentas bancarias infladas por el booM del uso de protectores solares y demás aditamentos.
Deseo dejar en claro que hay que todos nosotros debemos cuidarnos de la sobreexposición abusiva a los rayos ultravioletas solares, resulta obvio que no debemos exponernos directamente al sol por periodos prolongados pues podría aumentar la probabilidad de contraer daños en la piel.
Todo esta introducción ha sido para recomendarte MIRAR AL SOL. Hoy el ser humano vive esclavo del trabajo y labora en similares condiciones que los esclavos de galeras de los barcos de guerra del imperio romano. Sale de casa temprano, acude a encerrase en lugares pequeños y mal ventilados, con iluminacion artificial y aún escasa "para ahorrar gastos", donde interactua con seres con mil y un problemas, con jefes desgastantes; tanto esfuerzo y sacrificio para obtener un salario mísero. Todo ello genera en el organismo humano la palabrita más usada por la humanidad en esta última década: ESTRÉS. Yo diría que estrés es poco, escuatro, o es cinco veces más tensión que lo que nuestro organismo puede resistir.
Hoy, te invito a encontrarte con el animal que somos. El hombre desde hace miles de años ha quedado extasiado con el fulgor de la luminosisdad solar, ante su fuerza y candor el hombre ha quedado seducido y ante su poder se ha postardo y lo ha adorado, lo ha amado, temido y respetado desde los albores mismos de la humanidad.
Civilizaciones como la egipcia lo tenían deidificado como Rá; Apolo de los griegos y posteriormente de los romanos estaba estrechamente relacionado con la luz y el sol; en mi Perú, los incas lo denominabanban Inti y se tenía prohibido mirarlo bajo pena de muerte.
Irónicamente el hombre actual ha aprendido a usar la energía solar para para mover sus automóviles en la honda carbono cero, brindar calefacción o refrigeración, generar calor para cocinas, etc. Particularmente recuerdo su utilidad en la selva amazónica donde yo hacia mi trabajo rural en 1999, donde yo tenía un equipo de radiofonía en de mi centro de salud que permitía la comunicación con otros centros de salud y caserios de la zona, esta valiosa herramienta de comunicación era cargada por un bendito panel solar donado por Médicos Sin Fronteras que realizaron una labor magnÍfica en las riberas del rio ucayali durante los años 1997-1998; y que servía no solo para comunicar problemas de salud, sino que al mismo acudian los pobladores para comunicar desde cuitas de amor, pasando por reclamos de infidelidades o reiterados cobros a morosos; ¿que podía hacer, sino compartir el aparatito con quienes lo requerían? obviamente el servicio costaba un gracias. Benditos sean, MSF.
La ironía estriba en que el hombre moderno, recién se está percatando en gran escala, que el mismo necesita de la energía solar para obtener la energía espiritual que urgentemente esta necesitando y que valga verdades muchísima falta nos hace como especie.
Antiguamente mirar al sol era una práctica espiritual, hoy con el redescubrimiento de las medicinas complementarias y conocimientos ancestrales, la cura con luz solar sale de la oscuridad del olvido y del sitial del ocultismo en que por siglos ha permanecido hibernando gracias a seres humanos que la mantuvieron vivo, alimentándolo, nutriéndolo y cuidándolo con amor. Hoy, este reavivado conocimineto marcha adelante, orondo y con paso decidido, bien dispuesto a recuperar su sitial en la medicina que por miles de años le perteneció.
Bien, yo te aconsejo que mires directamente al sol por un lapso de cinco segundos, guiñando intermitentemente, un ojo, luego otro ojo; puedes hacerlo unas cuatro veces al dia, o las veces en que tengas oportunidad de hacerlo.
En esos breves instantes, !PIDE! mi amigo, !pide y se os dará! dice la BIBLIA en Mateo 7: Pidan, y se les dará; busquen y encontrarán; llamen y se os abrirá. Aprovecha y pídele a Dios por vida y salud, por curación, por mejoría, por un mejor empleo, por una oportunidad que te es esquiva; pide hombre, pide mujer, pide y sigue pidiendo.
Mira al sol, pero siempre sin exagerar el tiempo de exposición, recuerda que todo en exceso es malo, puedes hacerlo en cualquier momento que no corresponda a dos horas antes ni después del punto máximo cuando el sol corona el cielo.
Te va a servir mucho para curar dolencias comunes como depresión, osteoporosis, obesidad, transtornos alimentarios (anorexia bulimia), etc.
El TIP DEL MILLÓN, si deseas lograr los mejores resultados, paralelo a la terapia mirar al sol, debes tomar un gramo diario de VITAMINA C y suplemeto de magnesio, estos DOS oligoelementos mejorarán notablemente el desempeño de tus neuronas y de tu organismo en general. No deseo hacer propaganda a nadie pero puedes tomar redoxon ( vitamina C ) de 1 gramo o podría también ser un genérico que es más barato; respecto al magnesio te recomiendo la página web de un sabio y viejo médico y maestro peruano, el Dr. Perez Albela: http://wwww.magnesolperu.com/indexe.html
En otro momento abordaré y me explayaré en las bondades de la vitamina C y el magnesio.
La terapia de mirar al sol puede ser practicada por cualquier persona y es gratis.
Efectos adversos transitorios: pueden aparecer puntos luminosos en el campo visual que desaparece en unos pocos minutos.
Contraindicaciones: ninguna en persona sana, más personas con enfermedad de la retina como diabéticos con retinopatía deberán consultar primero con su oftalmólogo.
Nos vemos hermano, hermana.
Y no olvides nunca: que todo el que pide, recibe;
el que busca, encuentra; y al que llama, se le abre. MATEO 7.
Aprovecho la oportunidad para invitarte a leer una novela de mi autoría que la escribí para ti, bájala totalmente GRATIS, deseo que lo compartas con los amigos y amigas que estimas.
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Arquímedes.
POSDATA. Pronto tocaré el tema del Eleusis, que contine un milenario secreto para elevar la espiritualidad, secreto que yo he develado y que gustoso compartiré contigo.
viernes, 5 de agosto de 2011
UÑA DE GATO, o UNCARIA TOMENTOSA, o PAHUETATI MOSHA; una planta mágica, un milagro amazónico
Voy a escribir sobre una fabulosa liana que crece en las zonas tropicales la selva amazónica, y que constituye una embajadora del Perú ante el mundo.
Esta planta es una enredadera grande y leñosa que trepa sobre los árboles de alturas de 30 o más metros, serpenteando logran alcanzar las copas de estos. Característicamente esta maravilla herbolaria presenta espinas levemente curvadas cuya peculiaridad ha servido de inspiración para darle su nombre más conocido: uña de gato.
En mis recorridos por el rio Cushabatay ( que en shipibo-conibo significa Rio Bravo por la fuerza de sus correntadas y sus súbitas y mortales crecidas), mientras visitaba los múltiples caseríos ( a veces de apenas dos o tres casitas donde la endogamia pulala ) dispersos a lo largo de la correntada, conocí la enredadera en cuestión y aprendí de primera fuente las bondades de esta planta mágica denominada por las personas de la etnia shipibo: Pauetati Mosha.
En mis recorridos por los rios amazónicos, apenas podía creer algunas cosas que veía, como ancianas matusalénicas y bisabuelas, remando a brazo partido, atravesando el rio Cushabatay de canto a canto con una destreza y gracilidad que muchas jovencitas envidiarían. A continuación las veía amarrar sus canoas a alguna estaca clavada en la orilla y tras colocar sus racimos de plátanos en la espalda o sus bolsas de yute colgando se sus hombros que contenían frutas o pescados frescos; avanzaban orondas a sus casitas de palma a preparar la comida de su prole.
Absorto me preguntaba, donde quedaban sus coyunturas artriticas y los reumas?, simplemente no vi ninguna shipiba reumática. Observando minuciosamente, algunas veces veía que las matriarcas bebían una o más copas de unas botellas de aguardiente que contenían algunas cortezas en su interior.
Inicialmente pensé que lo hacían por mero vicio o que se trataba de un alcoholismo solapado, más luego me enteré que las astillas y maderos que se asentaban en el aguardiente era nada más y nada menos que la maravillosa uña de gato.
Tampoco podía creer que los viejecillos que también libaban aquellos bebedizos se jactasen ante mí, que tenían erecciones tan poderosas que hacían temblar a las jovencitas; orgullosos me narraban sus hazañas amorosas reforzadas por la uña de gato.
Ya acercándome a un plano más académico, debo decir que las bondades de esta medicina herbolaria amazónica se sustenta en que POTENCIA y REGULARIZA LAS FUNCIONES DEL SISTEMA INMUNOLÓGICO, por tanto es útil en infecciones y afecciones donde el organismo humano ha sufrido inmunosupresión, o sea baja de sus defensas inmunológicas.
Estudios clínicos demuestran que aumenta las defensas antivirales, antibacterianas, antiinflamatorias y antitumorales, amén que combate la presencia de radicales libres. Está demostrado fehacientemente que la uña de gato posee propiedades ANTIINFLAMATORIAS, ANTITUMORALES, ANTIOXIDANTEs Y ANTIMUTAGÉNICAS, y que siendo una sustancia citostática evita las METASTASIS que es la propagació de los cánceres desde su sitio original a otras partes del organismo ( por ejemplo un cáncer de piel: un melanoma, sale del órgano atacado primigeniamente que es la piel y migra a otros órganos que puede ser al cerebro, al pulmón, a la mama, etc).
La uña de gato tiene indicaciones para patología específicas que te diré más adelante, aunque en la amzonía los shamanes amazónicos lo usan para casi todo; obviamente ello se entiende por que no hay una botica transnacional tras cada curva de rio.
Su uso como tónico es muy difundido y también su popularidad para revitalizar la potencia viril,lastimosamente yo no podría afirmar ni negar esa interesante propiedad de la uña de gato, puesto que anque he tomado y sigo tomando uña de gato como agua de tiempo, aún esa parte de mi organismo todavía no ha presentado falla alguna.
Yo recomiendo su uso, a tomarlo como agua de tiempo, unos 4 a 6 vasos diarios. He aprendido a reconocer los diversos tipos de enredaderas de uña de gato y sé que las de color rojizo son las mejores. La uña de gato es una planta silvestre y categóricamente orgánica. Siguiendo el antiquísimo y valedero principio médico de primum non nocere ( lo primero es no hacer daño), es que te lo recomiendo por que a diferencia de otras preparaciones herbolarias, en el peor de los casos, la uña de gato: mal no há de hacer.
Debo hacer un acápite aparte para mencionar que mis amigos shamanes me hablaban que la planta tiene su propio espíritu, un espíritu sagrado que es el que finalmente gatilla la verdadera curación de los pacientes; estos conceptos los iré plasmando en los próximos días pues es una temática sui generis, amplia y apasionada.
Asi, puedes conseguir la planta en boticas y viene en cápsulas y pastillas con polvos liofilizado, más yo personalmente te recomiendo que consigas la corteza en su estado natural y lo puedes conseguir en mi maravilloso país.
En el Perú la uña de gato se encuentra a lo largo y ancho de la selva alta y baja, en Tarapoto, en Chanchamayo, en Pucallpa, en Madre de Dios, en Iquitos, etc, etc...........
En Iquitos lo puedes encontrar en muchas partes, te recomiendo visitar el pasaje "Paquito" ubicado en el mercado "Belém", allí venden la uña de gato legal, en bolsitas conteniendo un atado de cortezas trozadas artesanalmente en forma y tamaños de pequeños brotes de espárragos; lo importante de esta mi recomendación es que alli encuentras el producto ORIGINAL recolectados por biólogos nativos del lugar que a la vez son profesores de la Universidad Nacional de la Amazonía Peruana con sede en Iquitos (UNAP). Hago hincapié en este detalle puesto que penosamente y lastimosamente debemos tener mucho cuidado con las imitaciones o engaños, pues existe el riesgo que compremos algo que pueden ser cortezas de cualquier madero y peor aún alguno podría ser hasta tóxico.
La forma de preparación de las cortezas en el pasaje "Paquito"es similara a como se prepara en cualquier poblado nativo amazónico. Se toma tres de los palitos de uña de gato en forma de espárragos, lo dejas en cocción por 5 minutos en una olla con tres litros de agua y yá, alli tienes una poción milagrosa y mágica que te durará dos o tres días y que puedes tomarlo caliennte, tibio o frío.
Debo agregar que esta belleza botánica es una de las plantas más importantes de la farmacopea peruana, su redescubrimeinto data de los 70 del siglo pasado y su puesta en boga y popularidad se alcanza en los 90 como una medicina complementaria al tratamiento del cáncer y del Vih-Sida.
La OMS ( Organización mundial de la Salud ) lo cataloga como el más importante producto herbolario peruano desde el descubrimiento de la quinina del árbol peruano de la quina en el siglo XVII y que curó las tercianas y crisis maláricas en la europa palúdica de aquellos tiempos.Porque? PORQUE PUEDE AUMENTAR EL NIVEL DE INMUNIDAD HASTA EL 50 %
Te lo recomiendo por sus PROPIEDADES INDISCUTIBLES y sus beneficios comprobados:
INMUNOESTIMULANTE,tiene acción positiva sobre cánceres y leucemias, tumores e infecciones.
ANTIINFLAMATORIO, válido en artritis, bursitis, fibromialgias, muy bueno en prostatitis.
ANTIAGREGANTE PLAQUETARIO, previene apoplejías, infartos cerebrales y miocárdicos, hipertensión, ateroesclerosis, trombosis.
TRANSTORNOS GASTROINTESTINALES, colitis, diverticulitis, enfermedad de Crohn, sindrome del intestino irritable.
DESINTOXICANTE DE TOXINAS AMBIENTALES, eficaz en fatiga crónica, depresión orgánica, acné.
Todo adulto puede tomarlo, existen desde luego CONTRAINDICACIONES:
-No usar en niños ni embarazadas, no en hemofilicos pues por su efecto antiagragante pudiera incrementarse el riesgo de sangrado, no en pacientes con esclerosis múltiple, no usar antes ni después de un transplante de órganos o de médula ósea.
Excepto las contraindicaciones mencionadas, la uña de gato tomada con moderación es inocua, sin embargo podria presentarse las siguientes reacciones adversas que ceden suspendiendo la toma o reduciendo la dosificación.
REACCIONES ADVERSAS:
altas dosis puede producir diarreas, mareos, hipotensión y sangrado de encías.
Por cuanto tiempo tomar?
el tiempo que se desee, en ciclos de tres meses, se descansa un mes y se continúa por tres meses más.
MÁXIMA EFECTIVIDAD:
Usado como preventorio, si uno posee antecedentes familiares de cánceres, sería bueno aprovechar su ventajas descritas para prevenir su aparición.
MÁXIMA UTILIDAD:
Según mis amigos shamanes amazónicos, esta planta posee el espíritu de la madre naturaleza que puede contribuir a la curación o sanación de cualquier dolencia o enfermedad. Lo escribo aquí, por que amén de valederas, sus palabras que literalmente he traducido, son el reflejo de la cosmovisión que ellos tienen sobre el proceso salud-enfermedad.
Es mi intención hacerte conocer algo de este regalo de Dios, sin caer en el facilismo de muchos anéticos que irresponsablemente lo promocionan como la cura del cáncer o el Vih-sida; esta es una afirmación tan mercantilista , que yo, responsable e inteligentente no puedo ni avalar ni compartir.
Finalmente, un tip:
El producto es un poquito amargo por los benéficos alcaloides que contiene, tu puedes revertir el amargo endulzándolo con miel de abeja.
Eso fué mi aporte, sobre una planta, un conocimento herbolario, una experiencia amazónica, una medicina complementaria valedera.
Hasta pronto, tal vez te animes a usarla.
jueves, 4 de agosto de 2011
OTRORA, JEFE DE RESIDENTES de anestesiología del Hospital Nacional Edgardo Rebagliati Martins. Essalud.Lima.Perú.
La fotografía superior me plasma a los 31 años cuando realizaba mi residentado en la especialidad de anestesia, analgesia y reanimación en el Hospital Nacional Edgardo Rebagliati Martins, cursaba el año 2004
La fotografía de abajo muestra un instante en mi despedida de residentado, me acompañan mis amigas hoy excelentes anestesiólogas, Miriam Campos, Maritza Cornejo y Connie Granda, también está Fredy Fernández.
miércoles, 3 de agosto de 2011
MEDICINA ALTERNATIVA
La historia de la medicina es apasionada y si he de resumirla en un par de lineas es que es un TODO, no se puede dividir arbitrariamente ese TODO que vá desde la aplicación de chorros de leche materna sobre las heridas del asesino tigre dientes de sable con que intentaban las matriarcas del paleolítico intentaban curar las heridas de sus aguerridos cazadores, pasando por los salvajes aquelarres mágico-religiosos del neolítico, deteniendose un tanto en la medicina de los grandes sacerdotes egipcios con Imoteph cuya estela dio lugar siglos despúes al actual ícono de la medicina humana que presenta un sacerdote con una vara donde se enrrolla una serpiente y que fué conocido como Asclepios por los griegos y Esculapio por los romanos; siguiendo, tenemos la aparición de la fabulosa acupuntura en China y la orinoterapia en la India, las meditaciones instauradas en el Tíbet, el reiki desarrolado en el japón; arbitrariamente paso a la curaciones espirituales que se desarrolaron en la protoeuropa que antecede al auge del Eleusis unos 3000 años antes de cristo; paralelamente se produce el desarrolla la salubridad y medicina preventiva impulsada por el pueblo judío, después tenemos la imposición de manos en el año cero usado por Jesús; eso que estamos olvidándonos de la medicina aborigen de australia, la shamánica de la amazonía sudamericana, la medicina de los aztecas y de los incas; me salto los tiempos brutales de el medioevo que no hizo más que retroceder lo avanzado y doy un brinco a la era de la antibioticoterapia iniciada por la penicilina de Flemming y la teoría microbiana de Pasteur desarrolladas el siglo pasado, ya en los talones tenemos el descubrimiento del ADN, el proyecto genoma y la tecnología de la clonación, hasta llegar a la telemedicina, nanomedicina y la medicina robótica actual.
Este rápido e impreciso derrotero que corresponde a un rapidísimo esbozo de la ciencia médica nos muestra lo obvio: que la historia de la medicina no es otra cosa que la historia de la humanidad.
Debe entonces quedar claro que el vetusto tronco primigenio que constituye el proceso Salud-enfermedad se sostiene en antiquísimas raices, muchas de ellas soterradas en el olvido; sin embargo debemos tener en cuenta que estas raices son nada más ni nada menos que las medicinas denominadas complementarias. Medicinas complementarias creo que es mejor término que medicinas alternativas pues complementan a la medicima actual que es la que está en boga, complementan a la medicina científica que es la que yo uso y de la que también vivo, y la que obviamente es la mejor. Soy explícito pues existe gente que pretende negar lo evidente, pues tan solo se debe tener tres dedos de frente para saber que es de lejos la medicina contemporánea o alopática o de hospital u ortodoxa es la mejor; simplemente por que es la más evolucionada y se sustenta en las demás y en el desarrollo intelectual y científico de homo sapiens, es la flor hermosa que pende sobre el tronco.
Ahora toda la medicina, desde la moderna u ortodoxa (o alopática o la de hospital) como desees llamarla, hasta la cincuentena de medicinas complementarias son la misma cosa. Tan solo debemos saber que cada una de ellas tiene su lugar en el tiempo y espacio del pequeño resumen que acabo de hacer.
Asi, solo para poner unos ejemplos nada más, la hoy muy en boga quiropraxia era dominado desde hace mas de 5000 años por expertops hueseros y vendadores egpcios, aquellos que acomodaban luxofracturas a los construcctores de pirámides y no cobraban tanto como los de hoy en dia.
Otro ejemplo aún más palpable y que en los próximos dias desarrollaré es el boom actual de la espiritualidad, que no es más que un giro de tuerca de lo que sucedió en el Eleusis, Grecia, hace unos 2000 años. Ni hablar del milenario Yoga, los masajes, la herbolaria, .......toda, absolutamente toda la medicina complementaria es parte de nuestra medicina alopática, ortodoxa o de hospital. (como gustes llamarla)
Ahora, definitivamente existen y existiran situaciones donde una de las muchas medicinas complementarias serán mejor en un momento y para un paciente determinado, que la medicina actual cientifica y contemporánea. Definitivamente, si.
te daré un par de ejemplos ilustrativos: que usaríamos para un trayecto de 200 km de una ciudad a otra y tenemos premura en llegar, una bicicleta o un ferrari?, obviamente usaremos el logo del caballito ( esa es la medicina moderna). Pero no te asombrarías si en una atroz congestión en el corazón de Manhattan la bicicleta deje en ridículo al Ferrari en su cometido de desplazar a una persona de un lugar a otro. ( esa es la ventaja de la medicina complementaria, nos puede solucionar problemas de salud en casos puntuales donde la medicina moderna falla aún teniendo un Ferrari con un reluciente y potente y carísimo motor V12 DE 660 CV).
Otro ejemplo lo tomo de la película EL DIA DE LA INDEPENDENCIA, en aquel interesante filme, los extraterrestres que nos invaden y destruyen nuestros satélites logrando incomunicarnos, al destruir nuestros satélites la comunicación ultramoderna que poseemos se fué al tacho; en la película, que hicimos nosotros los humanos para salvar nuestra frágil existencia?: acudimos inteligentemente al obsoleto y ya en desuso sistema de telegrafía que increíblemente nos permitió comunicarnos con los demás humanos de todos los diversos continentes para coordinar el ataque al invasor luego de difundir donde tenían su punto débil.
Lindo ejemplo, verdad?, ilustrativo demás. En la actualidad todos acudimos en masa al internet y a las líneas telefónicas para comunicarnos, al igual que responsablemente acudimos a los servicos médicos hospitalarios; pero si el servicio moderno colapsa o tras reiteradas visitas a galenos y pruebas terapeúticas no nos soluciona el problema de salud, pues debemos el derecho de recordar que tenemos en un amplio arsenal terapeútico basado en nuestras antiquísmas medicinas que mantienen intacta su vigencia y su capacidad para complementar nuestra terapéutica y contribuir a reestablecer nuestra salud perdida.
Mañana te comento algo más, estas cosas hay que digerirlas de a poco.
Nos vemos hermano, nos vemos hermana.
Te envito a seguirme...
Este rápido e impreciso derrotero que corresponde a un rapidísimo esbozo de la ciencia médica nos muestra lo obvio: que la historia de la medicina no es otra cosa que la historia de la humanidad.
Debe entonces quedar claro que el vetusto tronco primigenio que constituye el proceso Salud-enfermedad se sostiene en antiquísimas raices, muchas de ellas soterradas en el olvido; sin embargo debemos tener en cuenta que estas raices son nada más ni nada menos que las medicinas denominadas complementarias. Medicinas complementarias creo que es mejor término que medicinas alternativas pues complementan a la medicima actual que es la que está en boga, complementan a la medicina científica que es la que yo uso y de la que también vivo, y la que obviamente es la mejor. Soy explícito pues existe gente que pretende negar lo evidente, pues tan solo se debe tener tres dedos de frente para saber que es de lejos la medicina contemporánea o alopática o de hospital u ortodoxa es la mejor; simplemente por que es la más evolucionada y se sustenta en las demás y en el desarrollo intelectual y científico de homo sapiens, es la flor hermosa que pende sobre el tronco.
Ahora toda la medicina, desde la moderna u ortodoxa (o alopática o la de hospital) como desees llamarla, hasta la cincuentena de medicinas complementarias son la misma cosa. Tan solo debemos saber que cada una de ellas tiene su lugar en el tiempo y espacio del pequeño resumen que acabo de hacer.
Asi, solo para poner unos ejemplos nada más, la hoy muy en boga quiropraxia era dominado desde hace mas de 5000 años por expertops hueseros y vendadores egpcios, aquellos que acomodaban luxofracturas a los construcctores de pirámides y no cobraban tanto como los de hoy en dia.
Otro ejemplo aún más palpable y que en los próximos dias desarrollaré es el boom actual de la espiritualidad, que no es más que un giro de tuerca de lo que sucedió en el Eleusis, Grecia, hace unos 2000 años. Ni hablar del milenario Yoga, los masajes, la herbolaria, .......toda, absolutamente toda la medicina complementaria es parte de nuestra medicina alopática, ortodoxa o de hospital. (como gustes llamarla)
Ahora, definitivamente existen y existiran situaciones donde una de las muchas medicinas complementarias serán mejor en un momento y para un paciente determinado, que la medicina actual cientifica y contemporánea. Definitivamente, si.
te daré un par de ejemplos ilustrativos: que usaríamos para un trayecto de 200 km de una ciudad a otra y tenemos premura en llegar, una bicicleta o un ferrari?, obviamente usaremos el logo del caballito ( esa es la medicina moderna). Pero no te asombrarías si en una atroz congestión en el corazón de Manhattan la bicicleta deje en ridículo al Ferrari en su cometido de desplazar a una persona de un lugar a otro. ( esa es la ventaja de la medicina complementaria, nos puede solucionar problemas de salud en casos puntuales donde la medicina moderna falla aún teniendo un Ferrari con un reluciente y potente y carísimo motor V12 DE 660 CV).
Otro ejemplo lo tomo de la película EL DIA DE LA INDEPENDENCIA, en aquel interesante filme, los extraterrestres que nos invaden y destruyen nuestros satélites logrando incomunicarnos, al destruir nuestros satélites la comunicación ultramoderna que poseemos se fué al tacho; en la película, que hicimos nosotros los humanos para salvar nuestra frágil existencia?: acudimos inteligentemente al obsoleto y ya en desuso sistema de telegrafía que increíblemente nos permitió comunicarnos con los demás humanos de todos los diversos continentes para coordinar el ataque al invasor luego de difundir donde tenían su punto débil.
Lindo ejemplo, verdad?, ilustrativo demás. En la actualidad todos acudimos en masa al internet y a las líneas telefónicas para comunicarnos, al igual que responsablemente acudimos a los servicos médicos hospitalarios; pero si el servicio moderno colapsa o tras reiteradas visitas a galenos y pruebas terapeúticas no nos soluciona el problema de salud, pues debemos el derecho de recordar que tenemos en un amplio arsenal terapeútico basado en nuestras antiquísmas medicinas que mantienen intacta su vigencia y su capacidad para complementar nuestra terapéutica y contribuir a reestablecer nuestra salud perdida.
Mañana te comento algo más, estas cosas hay que digerirlas de a poco.
Nos vemos hermano, nos vemos hermana.
Te envito a seguirme...
CREMA EMLA, ! NO MÁS DOLOR !
Hola amigos, hoy les voy a hablar de un fármaco que pese a su invaluable utilidad es aún poco conocido o mejor dicho poco difundido.
Se acabó el sufrimiento de los padres al ver a sus hijos siendo pinchados con la impotencia de no poder hacer nada. Ya no más lloriqueos de nuestros niños ante la posibilidad de la aplicación de algún fármaco intramuscular irritante o no, o frente a las necesarias vacunas, o ante la eventual canulación de una vena superficial para extraer muestras de sangre o una venoclisis permanente en una (aunque obviamente indeseable) hospitalización.
El producto en cuestión es una crema anestésica denominada EMLA, que es una mezcla eutéctica (gracias a Dios no necesito explicarte esta palabrita pues requeriría dos páginas de este blog y un quebradero de cabeza por parte mía), de lidocaína y prilocaina. Lo que si te voy a decir es que ambos son anestésicos locales de uso cotidiano, que mezclados en la proporción adecuada tienen la propiedad de anestesiar la piel (dermis y epidermis).
Déjame aclararte que la lidocaína simple u otro anestésico local en crema brinda excelente anestesia a las mucosas de la boca, o del ano, o del aparato genital y demás forados nuestros; pero que aplicada sobre la piel sana no hace efecto pues no posee capacidad de penetración o sea simplemente no se absorve y en ese detalle estriba la genialidad de esta mezcla EUTÉCTICA, que si logra penetrar la piel que es un órgano exquisitamente inervado y que duele, !como todos sabemos que duele!
Este producto es inocuo siempre que no se abuse de su uso y se administre en lo esctrictamente mencionado y para las situaciones puntuales en las que te recomiendo; obviamente si embadurnas al niño una gran parte de su cuerpo este anestésico puede absorverse y puede suceder reacciones adversas mencionadas en la literatura médica y que puedes encontrar fácilemente en San Google.
Bien empleado como yo te recomiendo es inocua, por ejemplo para una inyección intramuscular solo debes poner crema EMLA en un centímetro cuadrado de piel y nada más, para una canalización solo embadurnas una capa de crema de dos (02) centímetros cuadrados de piel. Asi, bien empleado la única contraindicación sería una alergia conociada a la lidocaína o a la prilocaína que obviamente hace desistir de emplearla.
Su uso es simple, con total seguridad y certeza tu puedes aplicar una capa de del anestésico EMLA sobre la piel SANA, la capa de la crema aplicada se debe cubrir un pequeño parche de plásticos adhesivos que vienen adjunto al producto; !ojo!, aquí viene el detalle crucial: se debe aplicar la crema EMLA mínimo una hora antes del procedimiento a realizar.
Para ello te recomiendo la crema EMLA con absoluta seguridad, para nada más excepto que de coquetería puedes usarlo para hacerle agujeros en las orejas a tu chica o chico,jajajaja
Bien para ampliar el horizonte debo decirte que también se puede emplear en lo siguiente, pero te recomiendo inteligentemente que ello se lo dejes a la gente que se gana la vida en esos menesteres.
Tambíen se puede usas crema EMLA, en los siguientes casos:
-reseccion de pequeños lunares o dermatofibromas, resección de verrugas o de moluscus contagiosum, delineado permanente de cejas o labios, depilaciones, previamente a la anestesia por infiltración o punción lumbar, aspirado de médula ósea, realización de tatuajes, pequeños injertos de piel, fimosis etc, etc.
Eso es todo amigos, se que les va a ser muy útil, su venta es libre al público y a un precio asequible....que no falte una crema EMLA en tu botiquín de primeros auxilios.
Arquimedes Vilchez Cáceda
Experto en terapia del dolor
Se acabó el sufrimiento de los padres al ver a sus hijos siendo pinchados con la impotencia de no poder hacer nada. Ya no más lloriqueos de nuestros niños ante la posibilidad de la aplicación de algún fármaco intramuscular irritante o no, o frente a las necesarias vacunas, o ante la eventual canulación de una vena superficial para extraer muestras de sangre o una venoclisis permanente en una (aunque obviamente indeseable) hospitalización.
El producto en cuestión es una crema anestésica denominada EMLA, que es una mezcla eutéctica (gracias a Dios no necesito explicarte esta palabrita pues requeriría dos páginas de este blog y un quebradero de cabeza por parte mía), de lidocaína y prilocaina. Lo que si te voy a decir es que ambos son anestésicos locales de uso cotidiano, que mezclados en la proporción adecuada tienen la propiedad de anestesiar la piel (dermis y epidermis).
Déjame aclararte que la lidocaína simple u otro anestésico local en crema brinda excelente anestesia a las mucosas de la boca, o del ano, o del aparato genital y demás forados nuestros; pero que aplicada sobre la piel sana no hace efecto pues no posee capacidad de penetración o sea simplemente no se absorve y en ese detalle estriba la genialidad de esta mezcla EUTÉCTICA, que si logra penetrar la piel que es un órgano exquisitamente inervado y que duele, !como todos sabemos que duele!
Este producto es inocuo siempre que no se abuse de su uso y se administre en lo esctrictamente mencionado y para las situaciones puntuales en las que te recomiendo; obviamente si embadurnas al niño una gran parte de su cuerpo este anestésico puede absorverse y puede suceder reacciones adversas mencionadas en la literatura médica y que puedes encontrar fácilemente en San Google.
Bien empleado como yo te recomiendo es inocua, por ejemplo para una inyección intramuscular solo debes poner crema EMLA en un centímetro cuadrado de piel y nada más, para una canalización solo embadurnas una capa de crema de dos (02) centímetros cuadrados de piel. Asi, bien empleado la única contraindicación sería una alergia conociada a la lidocaína o a la prilocaína que obviamente hace desistir de emplearla.
Su uso es simple, con total seguridad y certeza tu puedes aplicar una capa de del anestésico EMLA sobre la piel SANA, la capa de la crema aplicada se debe cubrir un pequeño parche de plásticos adhesivos que vienen adjunto al producto; !ojo!, aquí viene el detalle crucial: se debe aplicar la crema EMLA mínimo una hora antes del procedimiento a realizar.
Para ello te recomiendo la crema EMLA con absoluta seguridad, para nada más excepto que de coquetería puedes usarlo para hacerle agujeros en las orejas a tu chica o chico,jajajaja
Bien para ampliar el horizonte debo decirte que también se puede emplear en lo siguiente, pero te recomiendo inteligentemente que ello se lo dejes a la gente que se gana la vida en esos menesteres.
Tambíen se puede usas crema EMLA, en los siguientes casos:
-reseccion de pequeños lunares o dermatofibromas, resección de verrugas o de moluscus contagiosum, delineado permanente de cejas o labios, depilaciones, previamente a la anestesia por infiltración o punción lumbar, aspirado de médula ósea, realización de tatuajes, pequeños injertos de piel, fimosis etc, etc.
Eso es todo amigos, se que les va a ser muy útil, su venta es libre al público y a un precio asequible....que no falte una crema EMLA en tu botiquín de primeros auxilios.
Arquimedes Vilchez Cáceda
Experto en terapia del dolor
OPERACIÓN LIBERTAD AMAZÓNICA, este cuento mio ahora es tuyo
Léelo con gusto, lo escribí con la finalidad de despertar una conciencia, basta con que despierte la tuya para que todas las horas de esfuerzo y sacrificio invertidas en la creación de este cuento haya valido la pena.
Puedes compartirla con todo el mundo, tan solo dame el crédito.
Autor: Arquímedes Vílchez Cáceda, Dni 18120635,Iquitos-Perú
OPERACIÓN LIBERTAD AMAZÓNICA
I
De un tirón leí una ajada y amarillenta portada de periódico que encontré al limpiar uno de los deteriorados bolsillos de un viejo y olvidado maletín de viajes que estaba a punto de tirar al tacho de basura.
Yo estaba en cuclillas. Cuidadosamente extendí aquel frágil trozo de celulosa sobre un par de sicodélicos mantos shipibos que colgaban de mis muslos, multicolores tejidos bordados a mano por sufridoras mujeres de la etnia amazónica shipibo que tiempo atrás me los obsequiaron en compensación a algún servicio médico realizado. Mientras leía el descolorido titular, sentí que los fosforescentes trazos de las telas reptaban sobre mis rodillas; vívidas y alucinantes simbologías ancestrales se pusieron a flotar en mi pequeño y claustrofóbico departamento de alquiler ubicado en el noveno piso de un espigado edifico limeño en la calle Brasil cuadra 13.
Terminada la lectura sufrí un sacudón memorístico, las casi ilegibles letras develaron información clasificada, archivada hacía mucho en la inexpugnable bóveda del olvido. Millones de mis excitadas neuronas, bajo el influjo de milivoltios despolarizantes, dejaron escapar unas peligrosas escenas, prisioneras hacía mucho, mucho tiempo.
Me quedé en una pieza, recordando, recordando…….
Un tiempo pasado llegó a mí transformado en infinitos instantes.
Súbitamente una avalancha de aromas y visiones familiares inundaron totalmente mi conciencia. De la nada, el enrarecido aire acondicionado de mi cuchitril se cargó de fragancias frutales y aromas aleña humeante, y, el pungente olor acre a cachivaches guardados mutó al vaho cálido y eterno de flores putrefactas y aguas fermentadas.
Frente a mí aparecieron abigarradas imágenes de Inahuaya, un paradisiaco pueblito tropical amazónico perteneciente a otro mundo, y que desborda todos los sentidos.
Tras mis globos oculares aparecieron cientos de chocitas de madera techadas con hojas de palma, frescas viviendas erigidas sobre palafitos que como cagadas de gallinas salpican un rosario de sinuosas colinas tapizadas de verdor; nada menos que las alturas rezagadas de los imponentes y orgullosos y amoratados y áridos andes sudamericanos que languidecen y agonizan sumisamente sobre la vasta llanura fluvial de la Amazonía.
Inahuaya es una palabra shipibo, que traducida al léxico de Miguel de Cervantes significa “camino del tigre”; su nombre hace honor a los enjambres de exóticos felinos que se desplazan orondos sobre las coquetas faldas desfloradas por el viril y continuo serpenteo del principesco rio Ucayali que aguas abajo engendra al amo y señor de los ríos terrenales: el Amazonas.
II
Emocionado solté una sonora carcajada que atronó el aire, deshizo las simbologías shipivas que saturaban el ambiente y revolvió recuerdos que creí desvanecidos.
A mi mente vino como un ensueño mi primer día como médico rural, y recordé a mi primer paciente: Legión.
El día aquel de hace ya muchos años era espléndido. Medio centenar de alumnos del único colegio secundario del distrito deambulaban por el pueblo en estado de trance, tropezando penosa y grotescamente, aturdidos por la estridente luminosidad del cíclope amarillo que al medio día devorabacon fruición sus frescas y juveniles sombras.
Hasta mi centro de salud llegaban sus gritos agudos. Sus sollozos lastimeros resonaban amortiguados tras las colinas como si viniesen del más allá, confundidos con los sonidos lejanos de la selva cerrada.
Al verlos quedé petrificado, los adolescentes se movían como tortugas deprimidas, arrastrándose con los codos sobre Gólgotas sin cruces ni jesuses. Sus rostros ateridos de pavor derritieron mi coraza emocional y mi corazón traqueteó desbocado como si la largada del gran Premio Villapadiernase corriera en ese instante entre mis ventrículos.
Aquellos niños grandes de afeitadas cabezas y sudorosas pieles que brillaban como caoba barnizada, lanzaban espumarajos de zombis rabiosos al tiempo que simulaban ejecutar golpes de machete con el borde de sus cuadernos, o apuntaban al cielo con sus índices crispados realizando mímicas de percuteo a aviones invisibles, o se enroscaban entre los matorrales como ovillos llorosos ocultando el rostro entre las manos,o caían de hinojos a tierra tal reos patibularios, o se sumergían en charcas de fango tratando de ocultarse de las apocalípticas visiones de bolas de fuego que incendiaban sus recuerdos.
Boquiabierto, apenas atiné a persignarme como monjita putañera. No tenía ni la más remota idea de cómo enfrentar aquella situación ilógica y rocambolesca, y si bien acerté con el diagnostico de: Histeria Colectiva, su terapéutica me era tan insoluble como la cuadratura del círculo.
Ante aquel singular festín de psicoanalistas y loqueros pregunté asustado, ¿Diosito, quéme hago con tanto chalado?
Gracias al cielo recibí la providencial ayuda del curandero local quién mandó al tacho mi diagnóstico y desestimó las inyecciones endovenosas de diazepam que pretendía aplicar en sus culos a diestra y siniestra, cuyo objetivo ponerlos a hibernar bajoterribles 33 grados centígrados de temperatura.
El chamán atribuyó el caso amagia negra provocada por Fulgencio, un extranjero asentado en el pueblo. La terapia chamánica que el vejestorio implantó, consistió en danzar efusivamente alrededor de los escuálidos chicos mientras vociferaba en sus oídos ícaros ancestrales, arrojaba bocanadas de humo de tabaco sin filtro sobre sus rostros y formaba tres cruces en sus frentes con excrementos de recién nacido; para finalmente declararlos curados tras propinarles un par de sonoras bofetadas.
Quedé estupefacto al ver que los jovencitos volvían en si a los pocos minutos, y dejándome llevar por la máxima “donde fueres, haz lo que vieres”, ni corto ni perezoso procedí a imitar aquellos efectivos aquelarres.
Sufrí quemadura de laringe al soplar el astringente humo de tabaco húmedo que me hizo lagrimear como una Magdalena, improvisé una coreografía inspirada en Los del Rio y exorcicé a los muchachos al son del pegajoso y olvidado ritmo de “La Macarena”; también debí recitar improvisados conjuros parafraseando a García Lorca y finalmente tras persignarlos con mierda, les repartí dos sonoras cachetadas de payaso esquizofrénico.“Verde que te quiero verde”…plash!, plash!.......................................
El dolor del ácido láctico producto de la contracción sostenida de mis pantorrillas me despertó del ensueño, abandoné las cuclillas e hice trizas al mensajero del pasado que había cumplido a cabalidad el cometido para lo cual fue celosamente guardado: recordarme que yo tenía una historia que contar.
III
Inahuaya. Febrero 2005.
La rutina de aquel remoto e ignoto pueblito amazónico viró 180 grados el día en que un larguirucho forastero de andar desgarbado, cabeza rapada y paso presuroso descendió de uno de los herrumbrosos barcos fluviales que diariamente atracan en el precario puerto formado por troncos superpuestos amarrados por lianas y cadenas que impresionan xilófonos de gigantes.
Arrastrando dos pesadas maletas de aluminio que resplandecían ante la furia solar, el recién llegado se dirigió al ayuntamiento a grandes zancadas, allí se presentó ante el alcalde como el coronel Fulgencio Trujillo, un soldado ecologista llegado en son de paz desde la lejana España.
En el pequeño auditorio de la municipalidad distrital de Inahuaya, el desconocido disertó que un espeluznante apocalipsis se cernía sobre la sociedad inahuayina, explicó con minucioso detalle que una coalición extranjera vendría muy pronto a invadir la zona, dijo que miles de soldados llegarían a tomar aquellas tierras por la fuerza y a nombre de toda la humanidad. Tras su agitada alocución, debió sufrir la indiferencia del alcalde que lo arrojó de su despacho obsequiándole una sarta de souvenires fabricados con amenazas y groserías.
Pese a la renuencia de la autoridad a apoyarlo en sus planes militares, el advenedizo decidió quedarse a vivir en el pueblo.
Fulgencio construyó una casita bajo la sombra de un frondoso árbol de capirona, en la cima de una de las colinas más elevadas del pueblo. Sobre el techo de su vivienda puso a flamear un chillón estandarte verde limón fosforescente, y bajo el dintel de la puerta colgó un enorme cartel que a la letra rezaba: Cuartel General de la Resistencia Amazónica.
Todas las mañanitas, aupado sobre las altas ramas de la capirona, Fulgencio oteaba el horizonte con unos poderosos binoculares de combate, disfrutaba espiar a la gente amazónica y se sorprendíaal observar sus diarias epopeyas en pos de la supervivencia ,anonadado apreciaba un tejido de actos genuinamente humanos hilados consimples experiencias cotidianas.
Al enfocar en dirección al cauce del Ucayali, Fulgencio apreciaba a los agricultores cultivando sus yucas y plátanos en las oquedades que hacían en los bosques al derribar árboles y quemarlos para así crear sus plantaciones, ¡qué acerados músculos recubiertos con pieles acartonadas que se asaban y refulgían bajo el ardiente sol tropical!; al girar en dirección a rio Ucayali veía los enormes y curtidos brazos de los esforzados pescadores emergiendo de anchas y robustas espaldas trapezoidales. Fulgencio se maravillaba de aquellas anatomías tonificadas cuyo arduo trabajo generaba sudores profusos que llegaban a incrementar ostensiblemente el caudal del rio. Llegó a admirar a aquellos seres capaces de hercúleos esfuerzos que no dejan lugar a los acúmulos de vergonzantes grasas epidémicas por las que la humanidad del siglo XX y XXI será severamente juzgada en el futuro, considerando el imperdonable agravante que paralelamente a tantas bolas de grasa, existían en las antípodas, millones de niños famélicos, hueso y pellejo, pellejito y huesito nomás.
Ni que decir que Fulgencio pecó de voyerista, es una lástima que no pueda narrar más de ello, pero ten certeza de que si esta fuera una página de playboy gustoso te contaría su relamido gusto por las bellas muchas amazónicas, kamikazes del amor y seductoras bombas de sensualidad.
IV
Fulgencio se presentó a la comunidad como un soldado ecologista llegado de ultramar, no se cansaba nunca de vociferar a cada instante y a los cuatro vientos, que pronto Inahuaya y los demás pueblos de sus alrededores serían invadidos por una coalición internacional que vendría a arrebatarles sus bosques y el agua de sus ríos.
Fulgencio intentaba a como dé lugar, convencer a los hombres y mujeres de Inahuaya que su misión era adiestrarlos en el arte de la guerra y prepáralos para defender sus vidas y su entorno. A todo el mundo invitaba a sus charlas, sin embargo, y a pesar de sus denodados esfuerzos, carecía de prosélitos.
Intentando atraer gente, ideó una interesante estrategia que consistía en proyectar películas de acción en el Cuartel General, sin embargo a su búnker multicolor apenas acudían un par de pelagatos. Dentro, un enorme mapa de Sudamérica yacía extendido sobre una mesa de bella caoba laqueada, gruesos trazos de plumón rojo delimitaba el territorio que las fuerzas de la coalición invadirían, se trataba de un área elíptica de 7 millones de km enclavada en el corazón mismo de Sudamérica: la Amazonia; en el punto donde correspondía al distrito de Inahuaya, un alfiler sostenía un cartón con el rótulo: Área 41. Terminado de proyectar alguna película de la saga de Rambo, un eufórico Fulgencio, con trismus mandibular de estreñido y tesitura de mando castrense, insistía que pronto serían invadidos y que ellos y ellas debían estar preparados para resistir aquel ultraje, que debían luchar por sus vidas y evitar ser recluidos en cárceles de máxima seguridad en una isla dictatorial donde vivirían enmarrocados y vistiendo túnicas color de mandarina.
La suerte de Fulgencio mejoró cuando grupos de vivaces adolescentes empezaron a frecuentar el cuartel a ver películas, a burlarse de sus exposiciones y a embutirse de las golosinas queles invitaba. Agazapados como mansos tigres de circo ante el domador furibundo, los adolescentes oían de la boca de Fulgencio que terroríficos ejércitos venidos de oriente y occidente arribarían a Inahuaya para apoderarse de una mercancía más cara aún que el petróleo: el agua necesaria para fabricar sus coca-colas, sus gatorades y sus redbulls.
Día a día y golosinas tras golosinas los jovencitos eran instruidos en tácticas y estrategias militares, Fulgencio los convenció aunirse al batallón del área 41 y les explicó que utilizarían la “guerra de guerrillas”, que constituian un ejército no convencional y que basándose en las estrategias del terrorismo y sabotaje desgastarían a las superpotencias invasoras encabezadas por los americanos. Estos arribarían amparados por enésima vez en una apócrifa resolución de las Naciones Unidas, que ala letra constituiría una orden de desalojo: expropiar a favor de la humanidad el respiradero mundial de manos de 9 pueblos bananeros que no supieron cuidarla y que solo engendraron caos y muerte tras la careta del narcoterrorismo y la corrupción.
V
El plan de Fulgencio consistía en una réplica de la resistencia vietnamita a la invasión americana. La “resistencia amazónica” tenía planeado construir 10 veces más túneles de los que cavó el vietcong, 25000 kilómetros debían intercomunicar lugares claves denominados Nuevo Hanói, Nuevo Saigón, Nuevo Mekong.
Fulgencio convenció a los jóvenes a cavar túneles, explicándoles que tan solo bajo tierra podrían estar a salvo de las terribles bombas de napalm, pesadillas infernales que caerían del cielo con estallidos de mil tormentas eléctricas, bolas de fuego arrasarían las verdes colinas de Inahuaya transformándolas en cerros áridos carcomidos por ríos desvitalizados color de las cloacas.
Todos los domingos de mañana, Fulgencio reunía a un pequeño y bullicioso batallón de adolescentes de ojillos inteligentes y rostros tiznados de betún. Los imberbes soldados de la resistencia amazónica marchaban orondos por el pueblo, luciendo ante las jovencitas sus botas militares mal adaptadas a sus callosos pies acostumbrados a andar de patitas en el suelo, mientras saludaban gallardamente a las damiselas con sus camisetas verde oliva de camuflaje amarradas a sus muñecas a modo de pañuelos.
Ya en las afueras del pueblo, el instructor realizaba bárbaras demostraciones de arrojo y valor, introducía sus fauces en la oquedad de un perro recién degollado abierto en canal y mordisqueaba como caníbal las vísceras sangrantes y palpitantes, al tiempo que con el rostro transformado en una feroz máscara de carnaval los arengaba a imitarlo.
Tras obligarlos a cavar túneles bajo el ardiente sol que baña la floresta amazónica, pasado el medio día retornaban al pueblo. Los muchachos avanzaban cabizbajos, dando pasitos cortos como robocops faltos de aceite y las mandíbulas trabadas como ratones con rabia. Al paso de las huestes de la resistencia los perros corrían a ocultarse como si viesen fantasmas, evitaban ser manjar de hordas de gallinazos que a esa hora describían lentos y macabros giros circulares sobre sus cabezas leyendo desde lo alto el delicioso menú del día: perro a la intemperie en salsa de hierbas silvestres aromáticas.
Detrás dela tropa iba Fulgencio, vociferando chuscadas y frases zahirientes e ingeniosas en detrimento de la moral de los futuros invasores.
Al llegar a la colorida plazoletita del pueblo, Fulgencio ordenaba romper filas y de inmediato los valerosos soldados de la resistencia amazónica corrían a cobijarse bajo las faldas de sus madres.
VI
En las tardes Fulgencio se sentaba a orillas del rio Ucayalia disfrutar de una belleza que envicia, a paladear el fulgor del horizonte infinito y los mil y un matices del fabuloso bosque tropical que se dilata como chicle de hortela. Su mente buceaba en la turbiedad del tiempo a la espera de unos maravillosos segundoscuando el destello solar se extingue en la agonía del verde y el cielo se enrojece de pronto mostrando por un instante la vulva virginal de doña Natura.
Al caer la noche el verdor de la agobiante espesura de aquel mar de matorrales adquiere una negra densidad que posee fuerza sobrenatural. En medio de aquella negritud Fulgencio reposaba acompañado apenas del susurro del cálido viento que mece las frondosas hojas de los arboles, pacientemente esperaba el ingreso de la antípoda ecológica de la orquesta de Berlín que al llegar agitaba su cuerpo como un océano tormentosos; flautas, trombas, oboes, clarinetes, timbales y violonchelos daban paso a una mágica y caótica orquesta interpretada con delectación por seres del bosque, croares de ranas, pitidos de cigarras, chillidos de grillos, bufidos de búhos, secos ladridos de perros, húmedos barítonos de jaguares y sonidos fantasmagóricos. Deleitado con aquel espectáculo maravilloso, Fulgencio se quedaba dormido.
Muy de mañana pasaba revista a una tropa inexistente, siete nombres eran gritados desgarradoramente y a voz en cuello, cada cual seguido de un gutural ¡presente! Tras realizar su extraño ritual, Fulgencio volvía a dormirse acurrucado entre gramalotes y carrizos.
VI
Fulgencio fue el segundo paciente que atendí en Inahuaya.
Caía la alienante tarde que narro, cuando al Centro de Salud acudió el alcalde acompañado de este. La autoridad solicitó un reconocimiento médico legal para su acompañante debido a que tenía un rosario de chichones en el cuero cabelludo.
Afuera en la calle esperaban pacientemente un grupo de enfurecidas madres, que acusaban a Fulgencio de brujo, y deseaban seguir acariciándolo a escobazos.
Entre las paredes verde esperanza de mi vetusto y desvencijado centro médico, a duras penas sostenido con maderas apolilladas, Fulgencio aceptó ser el responsable de la histeria colectiva.
“Tal vez sometí a mis muchachos a demasiada presión, los entrené para evitarles dolor, no quería verlos sufrir como los beduinos iraquíes que habitan las candentes arenas de Mesopotamia, donde la ausencia de agua obliga a beber los propios orines. Por error de mi gobierno fui enviado a combatir en las arenas donde morael gran Nabucodonosor, en Latifaya mi gente cayó abatida en una emboscada militar organizada por civiles, fuimos calcinados y machacados por tormentas de plomo escupidas de boca de fusiles kalashnikov y granadas RPG. Nuestros atacantes nos confundieron con espías norteamericanos y nos hicieron papilla. Demoré, más al fin entendí que los descendientes de Nabucodonosor defendían su tierra, algo que yo también hubiese hecho si botas militares made in USA pasearan orondos por La Mancha”.
No le creí en absoluto. Por mis visitas a manicomios conocía de sobra que aquellas dos luces de sialitíca de quirófano que brillaban en sus ojos azules no era otra cosa que inmensa locura. Yo sabía desde hacía mucho que era difícil no perderse en los laberintos de la mente y lo más probable que antes de arribar a la Amazonía el único caimán que Fulgencio había visto en su vida era el lagarto Juancho en la televisión y el logo de Lacoste en alguna camisa de algodón.
Antes de proceder a examinarlo, Fulgencio debió sacarse una deslucida y agujereada camisa de camuflaje que le daba aspecto desaliñado, se tendió boca abajo en una camilla y noté que era tan alto que sus grandes botas militares colgaban flotantes en el aire.
Me fijé en su tétrica desnudez y en su frágil humanidad, sus ojos tenían profundos pliegues de un tiempo sufrido.
-¡señor alcalde déjeme quedarme en el pueblo!- suplicaba, ¡esta es la vida que siempre he deseado vivir, yo no le he hecho daño a nadie!.
-créame Fulgencio, se lo juro por mis hijos que hago un enorme esfuerzo para evitar que las madres que esperan afuera lo despellejen vivo, destripar sus mascotas fue hasta gracioso, pero no así embrujar a sus niños, sin mi protección en pocas horas usted sería alimento de pirañas.
Un cielo teñido de negros presagios despidió al forastero aquella media noche. Medio centenar de madres verdes de ira y purpuras de rabia empujaron a Fulgencio al interior de la primera nave fluvial que pasó.
Al día siguiente me fijé en un doblado papel caído bajo la camilla. Era una página de portada. Aquella era la primera vez que la leía.
DIARIO EL MUNDO
Domingo 30 de noviembre 2003. Año XV. Número 5,017.
SIETE AGENTES ESPAÑOLES MUEREN EN UNA EMBOSCADA EN IRAK
Dos vehículos civiles en los que viajaban 8 miembros del Centro Nacional de Inteligencia fueron atacados a 30 kilómetros al sur de Bagdad. Solo uno sobrevivió, el coronel Fulgencio Trujillo….
Puedes compartirla con todo el mundo, tan solo dame el crédito.
Autor: Arquímedes Vílchez Cáceda, Dni 18120635,Iquitos-Perú
OPERACIÓN LIBERTAD AMAZÓNICA
I
De un tirón leí una ajada y amarillenta portada de periódico que encontré al limpiar uno de los deteriorados bolsillos de un viejo y olvidado maletín de viajes que estaba a punto de tirar al tacho de basura.
Yo estaba en cuclillas. Cuidadosamente extendí aquel frágil trozo de celulosa sobre un par de sicodélicos mantos shipibos que colgaban de mis muslos, multicolores tejidos bordados a mano por sufridoras mujeres de la etnia amazónica shipibo que tiempo atrás me los obsequiaron en compensación a algún servicio médico realizado. Mientras leía el descolorido titular, sentí que los fosforescentes trazos de las telas reptaban sobre mis rodillas; vívidas y alucinantes simbologías ancestrales se pusieron a flotar en mi pequeño y claustrofóbico departamento de alquiler ubicado en el noveno piso de un espigado edifico limeño en la calle Brasil cuadra 13.
Terminada la lectura sufrí un sacudón memorístico, las casi ilegibles letras develaron información clasificada, archivada hacía mucho en la inexpugnable bóveda del olvido. Millones de mis excitadas neuronas, bajo el influjo de milivoltios despolarizantes, dejaron escapar unas peligrosas escenas, prisioneras hacía mucho, mucho tiempo.
Me quedé en una pieza, recordando, recordando…….
Un tiempo pasado llegó a mí transformado en infinitos instantes.
Súbitamente una avalancha de aromas y visiones familiares inundaron totalmente mi conciencia. De la nada, el enrarecido aire acondicionado de mi cuchitril se cargó de fragancias frutales y aromas aleña humeante, y, el pungente olor acre a cachivaches guardados mutó al vaho cálido y eterno de flores putrefactas y aguas fermentadas.
Frente a mí aparecieron abigarradas imágenes de Inahuaya, un paradisiaco pueblito tropical amazónico perteneciente a otro mundo, y que desborda todos los sentidos.
Tras mis globos oculares aparecieron cientos de chocitas de madera techadas con hojas de palma, frescas viviendas erigidas sobre palafitos que como cagadas de gallinas salpican un rosario de sinuosas colinas tapizadas de verdor; nada menos que las alturas rezagadas de los imponentes y orgullosos y amoratados y áridos andes sudamericanos que languidecen y agonizan sumisamente sobre la vasta llanura fluvial de la Amazonía.
Inahuaya es una palabra shipibo, que traducida al léxico de Miguel de Cervantes significa “camino del tigre”; su nombre hace honor a los enjambres de exóticos felinos que se desplazan orondos sobre las coquetas faldas desfloradas por el viril y continuo serpenteo del principesco rio Ucayali que aguas abajo engendra al amo y señor de los ríos terrenales: el Amazonas.
II
Emocionado solté una sonora carcajada que atronó el aire, deshizo las simbologías shipivas que saturaban el ambiente y revolvió recuerdos que creí desvanecidos.
A mi mente vino como un ensueño mi primer día como médico rural, y recordé a mi primer paciente: Legión.
El día aquel de hace ya muchos años era espléndido. Medio centenar de alumnos del único colegio secundario del distrito deambulaban por el pueblo en estado de trance, tropezando penosa y grotescamente, aturdidos por la estridente luminosidad del cíclope amarillo que al medio día devorabacon fruición sus frescas y juveniles sombras.
Hasta mi centro de salud llegaban sus gritos agudos. Sus sollozos lastimeros resonaban amortiguados tras las colinas como si viniesen del más allá, confundidos con los sonidos lejanos de la selva cerrada.
Al verlos quedé petrificado, los adolescentes se movían como tortugas deprimidas, arrastrándose con los codos sobre Gólgotas sin cruces ni jesuses. Sus rostros ateridos de pavor derritieron mi coraza emocional y mi corazón traqueteó desbocado como si la largada del gran Premio Villapadiernase corriera en ese instante entre mis ventrículos.
Aquellos niños grandes de afeitadas cabezas y sudorosas pieles que brillaban como caoba barnizada, lanzaban espumarajos de zombis rabiosos al tiempo que simulaban ejecutar golpes de machete con el borde de sus cuadernos, o apuntaban al cielo con sus índices crispados realizando mímicas de percuteo a aviones invisibles, o se enroscaban entre los matorrales como ovillos llorosos ocultando el rostro entre las manos,o caían de hinojos a tierra tal reos patibularios, o se sumergían en charcas de fango tratando de ocultarse de las apocalípticas visiones de bolas de fuego que incendiaban sus recuerdos.
Boquiabierto, apenas atiné a persignarme como monjita putañera. No tenía ni la más remota idea de cómo enfrentar aquella situación ilógica y rocambolesca, y si bien acerté con el diagnostico de: Histeria Colectiva, su terapéutica me era tan insoluble como la cuadratura del círculo.
Ante aquel singular festín de psicoanalistas y loqueros pregunté asustado, ¿Diosito, quéme hago con tanto chalado?
Gracias al cielo recibí la providencial ayuda del curandero local quién mandó al tacho mi diagnóstico y desestimó las inyecciones endovenosas de diazepam que pretendía aplicar en sus culos a diestra y siniestra, cuyo objetivo ponerlos a hibernar bajoterribles 33 grados centígrados de temperatura.
El chamán atribuyó el caso amagia negra provocada por Fulgencio, un extranjero asentado en el pueblo. La terapia chamánica que el vejestorio implantó, consistió en danzar efusivamente alrededor de los escuálidos chicos mientras vociferaba en sus oídos ícaros ancestrales, arrojaba bocanadas de humo de tabaco sin filtro sobre sus rostros y formaba tres cruces en sus frentes con excrementos de recién nacido; para finalmente declararlos curados tras propinarles un par de sonoras bofetadas.
Quedé estupefacto al ver que los jovencitos volvían en si a los pocos minutos, y dejándome llevar por la máxima “donde fueres, haz lo que vieres”, ni corto ni perezoso procedí a imitar aquellos efectivos aquelarres.
Sufrí quemadura de laringe al soplar el astringente humo de tabaco húmedo que me hizo lagrimear como una Magdalena, improvisé una coreografía inspirada en Los del Rio y exorcicé a los muchachos al son del pegajoso y olvidado ritmo de “La Macarena”; también debí recitar improvisados conjuros parafraseando a García Lorca y finalmente tras persignarlos con mierda, les repartí dos sonoras cachetadas de payaso esquizofrénico.“Verde que te quiero verde”…plash!, plash!.......................................
El dolor del ácido láctico producto de la contracción sostenida de mis pantorrillas me despertó del ensueño, abandoné las cuclillas e hice trizas al mensajero del pasado que había cumplido a cabalidad el cometido para lo cual fue celosamente guardado: recordarme que yo tenía una historia que contar.
III
Inahuaya. Febrero 2005.
La rutina de aquel remoto e ignoto pueblito amazónico viró 180 grados el día en que un larguirucho forastero de andar desgarbado, cabeza rapada y paso presuroso descendió de uno de los herrumbrosos barcos fluviales que diariamente atracan en el precario puerto formado por troncos superpuestos amarrados por lianas y cadenas que impresionan xilófonos de gigantes.
Arrastrando dos pesadas maletas de aluminio que resplandecían ante la furia solar, el recién llegado se dirigió al ayuntamiento a grandes zancadas, allí se presentó ante el alcalde como el coronel Fulgencio Trujillo, un soldado ecologista llegado en son de paz desde la lejana España.
En el pequeño auditorio de la municipalidad distrital de Inahuaya, el desconocido disertó que un espeluznante apocalipsis se cernía sobre la sociedad inahuayina, explicó con minucioso detalle que una coalición extranjera vendría muy pronto a invadir la zona, dijo que miles de soldados llegarían a tomar aquellas tierras por la fuerza y a nombre de toda la humanidad. Tras su agitada alocución, debió sufrir la indiferencia del alcalde que lo arrojó de su despacho obsequiándole una sarta de souvenires fabricados con amenazas y groserías.
Pese a la renuencia de la autoridad a apoyarlo en sus planes militares, el advenedizo decidió quedarse a vivir en el pueblo.
Fulgencio construyó una casita bajo la sombra de un frondoso árbol de capirona, en la cima de una de las colinas más elevadas del pueblo. Sobre el techo de su vivienda puso a flamear un chillón estandarte verde limón fosforescente, y bajo el dintel de la puerta colgó un enorme cartel que a la letra rezaba: Cuartel General de la Resistencia Amazónica.
Todas las mañanitas, aupado sobre las altas ramas de la capirona, Fulgencio oteaba el horizonte con unos poderosos binoculares de combate, disfrutaba espiar a la gente amazónica y se sorprendíaal observar sus diarias epopeyas en pos de la supervivencia ,anonadado apreciaba un tejido de actos genuinamente humanos hilados consimples experiencias cotidianas.
Al enfocar en dirección al cauce del Ucayali, Fulgencio apreciaba a los agricultores cultivando sus yucas y plátanos en las oquedades que hacían en los bosques al derribar árboles y quemarlos para así crear sus plantaciones, ¡qué acerados músculos recubiertos con pieles acartonadas que se asaban y refulgían bajo el ardiente sol tropical!; al girar en dirección a rio Ucayali veía los enormes y curtidos brazos de los esforzados pescadores emergiendo de anchas y robustas espaldas trapezoidales. Fulgencio se maravillaba de aquellas anatomías tonificadas cuyo arduo trabajo generaba sudores profusos que llegaban a incrementar ostensiblemente el caudal del rio. Llegó a admirar a aquellos seres capaces de hercúleos esfuerzos que no dejan lugar a los acúmulos de vergonzantes grasas epidémicas por las que la humanidad del siglo XX y XXI será severamente juzgada en el futuro, considerando el imperdonable agravante que paralelamente a tantas bolas de grasa, existían en las antípodas, millones de niños famélicos, hueso y pellejo, pellejito y huesito nomás.
Ni que decir que Fulgencio pecó de voyerista, es una lástima que no pueda narrar más de ello, pero ten certeza de que si esta fuera una página de playboy gustoso te contaría su relamido gusto por las bellas muchas amazónicas, kamikazes del amor y seductoras bombas de sensualidad.
IV
Fulgencio se presentó a la comunidad como un soldado ecologista llegado de ultramar, no se cansaba nunca de vociferar a cada instante y a los cuatro vientos, que pronto Inahuaya y los demás pueblos de sus alrededores serían invadidos por una coalición internacional que vendría a arrebatarles sus bosques y el agua de sus ríos.
Fulgencio intentaba a como dé lugar, convencer a los hombres y mujeres de Inahuaya que su misión era adiestrarlos en el arte de la guerra y prepáralos para defender sus vidas y su entorno. A todo el mundo invitaba a sus charlas, sin embargo, y a pesar de sus denodados esfuerzos, carecía de prosélitos.
Intentando atraer gente, ideó una interesante estrategia que consistía en proyectar películas de acción en el Cuartel General, sin embargo a su búnker multicolor apenas acudían un par de pelagatos. Dentro, un enorme mapa de Sudamérica yacía extendido sobre una mesa de bella caoba laqueada, gruesos trazos de plumón rojo delimitaba el territorio que las fuerzas de la coalición invadirían, se trataba de un área elíptica de 7 millones de km enclavada en el corazón mismo de Sudamérica: la Amazonia; en el punto donde correspondía al distrito de Inahuaya, un alfiler sostenía un cartón con el rótulo: Área 41. Terminado de proyectar alguna película de la saga de Rambo, un eufórico Fulgencio, con trismus mandibular de estreñido y tesitura de mando castrense, insistía que pronto serían invadidos y que ellos y ellas debían estar preparados para resistir aquel ultraje, que debían luchar por sus vidas y evitar ser recluidos en cárceles de máxima seguridad en una isla dictatorial donde vivirían enmarrocados y vistiendo túnicas color de mandarina.
La suerte de Fulgencio mejoró cuando grupos de vivaces adolescentes empezaron a frecuentar el cuartel a ver películas, a burlarse de sus exposiciones y a embutirse de las golosinas queles invitaba. Agazapados como mansos tigres de circo ante el domador furibundo, los adolescentes oían de la boca de Fulgencio que terroríficos ejércitos venidos de oriente y occidente arribarían a Inahuaya para apoderarse de una mercancía más cara aún que el petróleo: el agua necesaria para fabricar sus coca-colas, sus gatorades y sus redbulls.
Día a día y golosinas tras golosinas los jovencitos eran instruidos en tácticas y estrategias militares, Fulgencio los convenció aunirse al batallón del área 41 y les explicó que utilizarían la “guerra de guerrillas”, que constituian un ejército no convencional y que basándose en las estrategias del terrorismo y sabotaje desgastarían a las superpotencias invasoras encabezadas por los americanos. Estos arribarían amparados por enésima vez en una apócrifa resolución de las Naciones Unidas, que ala letra constituiría una orden de desalojo: expropiar a favor de la humanidad el respiradero mundial de manos de 9 pueblos bananeros que no supieron cuidarla y que solo engendraron caos y muerte tras la careta del narcoterrorismo y la corrupción.
V
El plan de Fulgencio consistía en una réplica de la resistencia vietnamita a la invasión americana. La “resistencia amazónica” tenía planeado construir 10 veces más túneles de los que cavó el vietcong, 25000 kilómetros debían intercomunicar lugares claves denominados Nuevo Hanói, Nuevo Saigón, Nuevo Mekong.
Fulgencio convenció a los jóvenes a cavar túneles, explicándoles que tan solo bajo tierra podrían estar a salvo de las terribles bombas de napalm, pesadillas infernales que caerían del cielo con estallidos de mil tormentas eléctricas, bolas de fuego arrasarían las verdes colinas de Inahuaya transformándolas en cerros áridos carcomidos por ríos desvitalizados color de las cloacas.
Todos los domingos de mañana, Fulgencio reunía a un pequeño y bullicioso batallón de adolescentes de ojillos inteligentes y rostros tiznados de betún. Los imberbes soldados de la resistencia amazónica marchaban orondos por el pueblo, luciendo ante las jovencitas sus botas militares mal adaptadas a sus callosos pies acostumbrados a andar de patitas en el suelo, mientras saludaban gallardamente a las damiselas con sus camisetas verde oliva de camuflaje amarradas a sus muñecas a modo de pañuelos.
Ya en las afueras del pueblo, el instructor realizaba bárbaras demostraciones de arrojo y valor, introducía sus fauces en la oquedad de un perro recién degollado abierto en canal y mordisqueaba como caníbal las vísceras sangrantes y palpitantes, al tiempo que con el rostro transformado en una feroz máscara de carnaval los arengaba a imitarlo.
Tras obligarlos a cavar túneles bajo el ardiente sol que baña la floresta amazónica, pasado el medio día retornaban al pueblo. Los muchachos avanzaban cabizbajos, dando pasitos cortos como robocops faltos de aceite y las mandíbulas trabadas como ratones con rabia. Al paso de las huestes de la resistencia los perros corrían a ocultarse como si viesen fantasmas, evitaban ser manjar de hordas de gallinazos que a esa hora describían lentos y macabros giros circulares sobre sus cabezas leyendo desde lo alto el delicioso menú del día: perro a la intemperie en salsa de hierbas silvestres aromáticas.
Detrás dela tropa iba Fulgencio, vociferando chuscadas y frases zahirientes e ingeniosas en detrimento de la moral de los futuros invasores.
Al llegar a la colorida plazoletita del pueblo, Fulgencio ordenaba romper filas y de inmediato los valerosos soldados de la resistencia amazónica corrían a cobijarse bajo las faldas de sus madres.
VI
En las tardes Fulgencio se sentaba a orillas del rio Ucayalia disfrutar de una belleza que envicia, a paladear el fulgor del horizonte infinito y los mil y un matices del fabuloso bosque tropical que se dilata como chicle de hortela. Su mente buceaba en la turbiedad del tiempo a la espera de unos maravillosos segundoscuando el destello solar se extingue en la agonía del verde y el cielo se enrojece de pronto mostrando por un instante la vulva virginal de doña Natura.
Al caer la noche el verdor de la agobiante espesura de aquel mar de matorrales adquiere una negra densidad que posee fuerza sobrenatural. En medio de aquella negritud Fulgencio reposaba acompañado apenas del susurro del cálido viento que mece las frondosas hojas de los arboles, pacientemente esperaba el ingreso de la antípoda ecológica de la orquesta de Berlín que al llegar agitaba su cuerpo como un océano tormentosos; flautas, trombas, oboes, clarinetes, timbales y violonchelos daban paso a una mágica y caótica orquesta interpretada con delectación por seres del bosque, croares de ranas, pitidos de cigarras, chillidos de grillos, bufidos de búhos, secos ladridos de perros, húmedos barítonos de jaguares y sonidos fantasmagóricos. Deleitado con aquel espectáculo maravilloso, Fulgencio se quedaba dormido.
Muy de mañana pasaba revista a una tropa inexistente, siete nombres eran gritados desgarradoramente y a voz en cuello, cada cual seguido de un gutural ¡presente! Tras realizar su extraño ritual, Fulgencio volvía a dormirse acurrucado entre gramalotes y carrizos.
VI
Fulgencio fue el segundo paciente que atendí en Inahuaya.
Caía la alienante tarde que narro, cuando al Centro de Salud acudió el alcalde acompañado de este. La autoridad solicitó un reconocimiento médico legal para su acompañante debido a que tenía un rosario de chichones en el cuero cabelludo.
Afuera en la calle esperaban pacientemente un grupo de enfurecidas madres, que acusaban a Fulgencio de brujo, y deseaban seguir acariciándolo a escobazos.
Entre las paredes verde esperanza de mi vetusto y desvencijado centro médico, a duras penas sostenido con maderas apolilladas, Fulgencio aceptó ser el responsable de la histeria colectiva.
“Tal vez sometí a mis muchachos a demasiada presión, los entrené para evitarles dolor, no quería verlos sufrir como los beduinos iraquíes que habitan las candentes arenas de Mesopotamia, donde la ausencia de agua obliga a beber los propios orines. Por error de mi gobierno fui enviado a combatir en las arenas donde morael gran Nabucodonosor, en Latifaya mi gente cayó abatida en una emboscada militar organizada por civiles, fuimos calcinados y machacados por tormentas de plomo escupidas de boca de fusiles kalashnikov y granadas RPG. Nuestros atacantes nos confundieron con espías norteamericanos y nos hicieron papilla. Demoré, más al fin entendí que los descendientes de Nabucodonosor defendían su tierra, algo que yo también hubiese hecho si botas militares made in USA pasearan orondos por La Mancha”.
No le creí en absoluto. Por mis visitas a manicomios conocía de sobra que aquellas dos luces de sialitíca de quirófano que brillaban en sus ojos azules no era otra cosa que inmensa locura. Yo sabía desde hacía mucho que era difícil no perderse en los laberintos de la mente y lo más probable que antes de arribar a la Amazonía el único caimán que Fulgencio había visto en su vida era el lagarto Juancho en la televisión y el logo de Lacoste en alguna camisa de algodón.
Antes de proceder a examinarlo, Fulgencio debió sacarse una deslucida y agujereada camisa de camuflaje que le daba aspecto desaliñado, se tendió boca abajo en una camilla y noté que era tan alto que sus grandes botas militares colgaban flotantes en el aire.
Me fijé en su tétrica desnudez y en su frágil humanidad, sus ojos tenían profundos pliegues de un tiempo sufrido.
-¡señor alcalde déjeme quedarme en el pueblo!- suplicaba, ¡esta es la vida que siempre he deseado vivir, yo no le he hecho daño a nadie!.
-créame Fulgencio, se lo juro por mis hijos que hago un enorme esfuerzo para evitar que las madres que esperan afuera lo despellejen vivo, destripar sus mascotas fue hasta gracioso, pero no así embrujar a sus niños, sin mi protección en pocas horas usted sería alimento de pirañas.
Un cielo teñido de negros presagios despidió al forastero aquella media noche. Medio centenar de madres verdes de ira y purpuras de rabia empujaron a Fulgencio al interior de la primera nave fluvial que pasó.
Al día siguiente me fijé en un doblado papel caído bajo la camilla. Era una página de portada. Aquella era la primera vez que la leía.
DIARIO EL MUNDO
Domingo 30 de noviembre 2003. Año XV. Número 5,017.
SIETE AGENTES ESPAÑOLES MUEREN EN UNA EMBOSCADA EN IRAK
Dos vehículos civiles en los que viajaban 8 miembros del Centro Nacional de Inteligencia fueron atacados a 30 kilómetros al sur de Bagdad. Solo uno sobrevivió, el coronel Fulgencio Trujillo….
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