martes, 4 de octubre de 2011

UNA EXPOSICIÓN DE PINTURA AMAZÓNICA

Hola amigos, les comento que en estos días se está presentado una exposición del artista Anderson De Bernardi, en el hotel El Dorado de la ciudad de Iquitos. Nada más tengo que decir, pues las pinturas hablan por sí mismas.









Antes de despedirme, te invito a bajar esta novela que escribí para tí. Totalmente GRATIS. Me gustaría que lo compartas con los amigos y amigas que estimas.

http://www.bubok.es/libros/207487/UN-SHAMAN-AMAZONICO-EN-EL-PRINCIPADO-DE-MONACO


Gracias.
Arquímedes.

sábado, 1 de octubre de 2011

MINAS ANTIPERSONALES EN LA AMAZONIA



Es de todos conocido que las minas antipersonales son un tipo de mina terrestre que están diseñadas para matar o incapacitar a sus víctimas.
Se utilizan en guerras y conflictos para colapsar los servicios médicos enemigos, degradar la moral de sus tropas, y dañar vehículos no blindados. El efecto buscado mas que matar es que hieran gravemente o mutilen, ya que un muerto no causa tantos problemas como un herido.
Toparse con una de ellas genera mutilaciones de miembros inferiores, de genitales, lesiones musculares y en órganos internos, quemaduras etc.

En el planeta existen millones de minas repartidas en media centena de países. Cada año miles de personas mueren o sufren traumáticas mutilaciones debido a las explosiones de estas armas que no distinguen entre combatientes y población civil.

Hasta aquí, saber que Camboya, Angola, Bosnia-Herzegovina, Afganistán, El Salvador, Nicaraguia, Sudán, Mozambique, Somalia e Irak encabezan la lista; no es mayor novedad.

La novedad es saber que en toda la amazonía sudamericana, diariamente se colocan trampas para animales pequeños como añujes, ronsocos, etc. Son armas "hechizas", un simple tubo metálico que contiene un cartucho de caza de 45 municiones. Irresponsable y criminalmente algunos cazadores colocan estas malditas trampas en las maleza aledaña a los caminos o entre los cultivos, y cuando no es el pie de un animalito el que activa el mecanismo de la trampa; si no el de un cristiano, ocurre esto:



Aquí una foto con mi amigo el Dr. Jorge Reyes Dávila, un maestro en la traumatológía, un médico fabuloso de quién me precio ser su amigo y a quién me gusta brindarle mis servicios anestesiológicos.
Felizmente que el Hospital Regional de Loreto (Iquitos-Perú) lo tiene en su staff médico pues él y su equipo solucionan la problemática de aproximadamente 50 casos anuales que ocurren en un área territorial similar a la de Alemania, 369 mil km2 de selva enredada en brazos de ríos.





Un abrazo.
Arquímedes.

lunes, 26 de septiembre de 2011

AMPUTAN CUATRO DEDOS A UN NIÑO EN LA AMAZONÍA


Un grupo de médicos en un hospital de Iquitos-Perú, han amputado hace unos días cuatro dedos a un guapo y fuerte y vigoroso niño.
El autor de la denuncia ha sido el propio anestesiólogo quién acusado por su conciencia acudió a la comisaría más cercana donde asentó la respectiva denuncia.
Sin embargo el implicado no permaneció ni una hora en la sede policial, sin custodia alguna debió de ser regresado a su Hopital en una patrulla policial. Una mujer policía lo dejó la puerta del centro quirúrgico, diciéndole que nada grave ha ocurrido, que estuviera tranquilo consigo mismo, que había hecho su trabajo. No se levantaron cargos contra ninguno de los médicos y enfermeras que participaron en la amputación.

Resulta que el equipo quirúrgico había retirado los cuatro dedos extras de un niño afectado de polidactilia, (del griego πολυ «poly»=«mucho» y δάκτυλος «daktylos»=«dedo»), un trastorno genético donde un humano o animal nace con más dedos en la mano o en el pie de los que le corresponde, generalmente un dedo más.

El niño en cuestión tenía un dedo extra en cada mano,y el anestesiólogo se lamentaba de haber participado en la cirugía, creía que el niño era un gran shamán amazónico que habían nacido cien años después de lo programado, a destiempo.
¿se imaginan ustedes un enorme shamán con 24 dedos?
Nada menos que surrealista.




http://elultimoshamandelaamazonia.blogspot.com/

sábado, 24 de septiembre de 2011

UN SHIPIBO AMAZÒNICO EN NUEVA YORK

Hola a todos quienes siguen este blog, les comento que estoy contento porque ayer logrè subir a bubok una novela interesante.

Este relato està inspirado en una anècdota real.
En el año 2001 yo era mèdico jefe de salud de la provincia de Ucayali del departamento de Loreto-Perù, a la sazòn tenìa el rimbombante cargo de Mèdico Jefe de la Microred de Servicios de Salud del Ucayali.

Bueno, resulta que en uno de mis viajes por los muchos centros y puesto de salud a mi cargo, lleguè a Roaboya, un simpàtico lugar perteneciente a la ètnia nativa amazònica de los shipibos, situado a orillas del rìo Ucayali; allì conocì a Mathews, un adolescente shipibo que acompañado de su madre adoptiva habìa llegado a conocer la tierra donde naciò.
Me resultaba surrealista escucharlo hablar en un fluido inglès, muy contento de conocer la Amazonìa, el jovencito todo el rato estaba tomado de la mano de su madre una señora rubia de unos cincuenta años, como temiendo perderse.

En ese instante supe que algùn dìa escribirìa algo basado en ese hecho, una dècada despuès ya està plasmado para que lo disfrutes y compartas.

Esta novela es apta para todos, un adulto lo va a disfrutar; sin embargo fue concebida para el grupo etàreo adolescente, tan a la deriva en estos tiempos de pompas de jabòn y tecnologìa extrema. Juventud muchas veces tan a la deriva, en medio de tanta frivolidad y consumismo desenfrenado; tan disociados de las cosas simples de la vida.
Por que es necesario un reposo en medio del tormentoso mar de la vida, este escrito pretende ser una pequeña ancla que invite al reposo, que recuerde a nuestros muchachos y muchachas que pueden ser felices màs allà de la parafernalia de estos tiempos.

http://www.bubok.es/libros/206948/UN-SHIPIBO-AMAZONICO-EN-NUEVA-YORK

Copia este URL y disfruta de la lectura, tan sòlo te pido que lo compartas, es gratis, como tiene que ser.

Un abrazo.
Arquìmedes.

Posdata, UN SHIPIBO AMAZÓNICO EN NUEVA YORK estuvo gratis por dos meses, ahora cuesta el precio de una tacita de café.
Otra de mis novelas, UN SHAMÁN AMAZÓNICO EN EL PRINCIPADO DE MÓNACO puedes ser bajada GRATIS por toda la eternidad. Hazme un favor, deseo que la compartas con los amigos y amigas que estimas:
http://www.bubok.es/libros/207487/UN-SHAMAN-AMAZONICO-EN-EL-PRINCIPADO-DE-MONACO

jueves, 22 de septiembre de 2011

LA MINGA AMAZÓNICA


La mayoría de nosotros sabemos que la minka (quechua) o minga, es una antigua tradición de trabajo comunitario o colectivo con fines de utilidad social usado en el Perú y en los países andinos desde la época precolombina.
Su utilidad y beneficios son obvios, pues la unión hace la fuerza.

Este trabajo comunal tuvo y tiene finalidades de utilidad comunitaria como la construcción de edificios públicos o beneficiar a una persona o una familia; los ejemplos sobran, como realizar una cosecha de papas u otro producto agrícola, o construir una vivienda, o preparar un terreno para la siembra, etc.
La principal característica de esta práctica laboral es la retribución de quien han participado. Hoy por mí, mañana por tí.

El sistema de la minga trasciende el plano laboral, pues al organizarse socialmente, la gente tiene la posibilidad de luchar por la reinvindicación de sus derechos y pueden denunciar abusos y atropellos.

Hasta aquí hay poca novedad, sino fuese por que antes del año 2000, yo bien sabía de sobra por mis estudios básicos que esta era una práctica muy arraigada en el hombre andino.
Ignoraba que en plena floresta de la Amazonía también se desarrollaba, me dí con la muy grata sorpresa que también forma parte de las prácticas del hombre amazónico.
A ella se acuden mucho los pobladores ribereños, la usan cuando tienen que realizar trabajos que requieran varias personas, como el rozo y quema de un bloque de bosque para abrir una nueva chacra, para construir un puente, para arreglar la escuela, o para contruir o limpiar los caminos que unen sus casas; debo decir que el deshierbe se debe hacer cada cierto tiempo por que la vegetación cubre los caminos, rápidamente, en apenas unas semanas.

El beneficiado de la minga debe proporcionar desayuno, almuerzo y bebidas espirituosas durante toda la jornada, luego esta persona debe participar cuando quien le ha ayudado lo solicite.

La jornada comienza muy temprano y son generalmente los hombres los que hacen la parte pesada, las mujeres preparan los alimentos y las bebidas y se encargan de repartirlas. Se reparte aguardiente o masato (una bebida de yuca fermentada) y el almuerzo consiste en caldo de gallina regional y un segundo plato de arroz y frejol y guiso también de gallina.

Este trabajo comunal se caracteriza por su connotación festiva, es casi una catarsis comunal, en esa actividad se repotencia el sentido de pertenencia a la comunidad.
Es una lástima que el individualismo y el valor del dinero características del capitalismo esté paulatinamente penetrado en aquellos sistemas y los contamine, destruyendo la peculiar vida social de aquellos pueblos.




Estos pequeños párrafos corroboran mi visión de altermundista. Debo aclarar que si bien es cierto que el avance abrumador de la tecnología llegó para quedarse (pues de ninguna manera estuviéramos en este instante interactuando, yo en Iquitos-Perú y tu mi amigo en.......-........,donde sea que la vida te haya puesto); no menos cierto es que la globalización con su falsa promesa de un mundo homogéneo es una falacia, pues existen millones de seres humanos y miles de culturas que no solo no pueden acoplarse a la cultura de la globalización, sino que tampoco deben, simplemente porque ser diferentes es la razón de su existencia, la esencia misma de sus vidas.

Entonces surge una especie de freno, un stop, un avancemos sin atropellar, un respetemos a los que no pueden ir al ritmo prediseñado; entendamos que hemos sido y seremos siempre un mundo heterogéneo, un mundo de alternativas para todos.



Aprovecho la oportunidad para invitarte a leer una novela que sé que te vá a gustar, de de mi autoría y puedes bajarla totalmente GRATIS:

http://www.bubok.es/libros/207487/UN-SHAMAN-AMAZONICO-EN-EL-PRINCIPADO-DE-MONACO

Arquímedes

lunes, 19 de septiembre de 2011

PLANTAS MEDICINALES DE LA AMAZONÍA





La Amazonía, un área de unos seis millones de kilómetros, compartida por ocho países amazónicos, no sólo constituye la más grande cuenca hidrográfica del planeta, sino que también presenta la mayor diversidad biológica.

Las poblaciones de los países sudamericanos en general (no solo los amazónicos), desde hace miles de años han venido usando una diversidad de plantas con propiedades medicinales tratando de solucionar sus problemas de salud.
Su uso desde luego es más notorio cuando se tiene limitado acceso a los servicios oficiales de salud y por ende a los medicamentos convencionales, esta situación se complica aún más cuanto más remoto es el lugar puesto que a los ribereños de los rios y afluentes más alejados, no solo no les llegan los medicamentos sino que tampoco tienen el dinero para obtenerlo.

Recuerdo que siendo un médico rural, mientras navegaba por los rios amazónicos, siempre fui consciente de la utilidad de la farmacopea amazónica e inclusive complementé muchas veces mi arsenal terépeutico convencional con productos que la naturaleza nos brinda y que el poblador local desde siempre conoce y utiliza.

Tuve a bien prestar atención a las mil y un fórmulas de cada chamán o curandero o vecino conocedor de plantas medicinales amazónica, aguzé el oido y estuve atento a cada detalle sobre su uso y cultivo. Irónicamente, muchos de ellos pagaban los dos soles que costaba la consulta médica, para que yo pudiese exprimir sus valiosos conocimientos tradicionales usados desde siglos.

Años después de esos viajes y siendo ya médico anestesiólogo, me percaté que muchos de los productos que todos los días uso como en mi práctica médica, son oriundos de la amazonía; asi tengo a los relajantes musculares, fármacos necesarios para facilitar la intubación traqueal, estos provienen del curaré amazónico con que los nativos desde hace milenios embadunaban sur flechas y paralizar a la presa de caza. Este es solo un ejemplo de como una planta originaria de la amazonía, sacada subrepticiamente en forma de cortezas pasaron por la tecnología farmaceútica moderna e irónicamente retornan a la amazonía con un código de barras añadido a frascos listos para ser usadas en los hijos de sus verdaderos dueños; ¡si señor! ya que las patentes nunca fueron pagadas. Sin embargo para poder pagar el precio del relajante para la operación de su hijo, el ribereño debe empeñar hasta su botecito; ¡que paradoja! tiene que empeñarse para pagar los altísimos precios de la succinilcolona, del rocuronio, del vecuronio; productos elaborados que unos avispados sacaron subrepticiamente y sin permiso del patio trasero de su tataratatara.......abuelo.

Hoy se sabe que las plantas medicinales de la Amazonía poseen un enorme potencial para ingresar a mercados nacionales e internacionales, dado que la base de la farmacopea es la fitoterapia. Lastimosamente existe poco apoyo por parte de los gobiernos para invertir en investigación botánica, agronómica y fitoquímica. Parafraseando al estudioso Antonio Raimondy, quien dijo que el Perú es un mendigo sentado en un banco de oro, hoy vemos que aunque los cientos de plantas medicinales de la cuenca de la amazonía representan una magnífica alternativa económica, amargamente la gente de los rios sigue sumida en la pobreza.

Hoy por hoy en la ciudad de Iquitos no encontramos ninguna fábrica de productos farmaceúticos amazónicos, excepto algunos rudimentos finaciados por la universidad local (UNAP) y un instituto (IIAP)que apenas reciben un dinero para pagar sus planillas mensuales y producir algunos medicamentos para uso local. Y aunque sé que ahinco y ganas ponen sus investigadores, lastimosamente una real producción requiere de una tecnología demasiado costosa que nuestros gobiernos no priorizan; bueno, aqui paro porque esa ya es otra historia.




Lo cierto de estas líneas es que tu pudes darte una vuelta por lugares donde entre tanto comerciante, aun se puede encontrar a los herederos de aquellos chamanes y chamanas de otrora, a gente que conoce el verdadero valor de las plantas medicinales.

Debo aclarar que las sociedades amazónicas desde siempre se han preocupado por su salud, máxime si tan solo el hecho de estar sano garantiza la supervivencia en las difíciles condiciones de la selva, donde es casi una odisea asegurar el alimento. Así, los pobladores nativos que tienen una concepción de salud y enfermedad propia de su entorno, se han visto obligados a desarrollar conocimientos acerca de las propiedades curativas de las plantas.

Todos ellos han herederado ese valiosísimo conocimiento ancestral, lastimosamente esta maravilloso fuente de saber se está extinguiendo debido a la aculturación y a que el conocimiento etnobotánico está siendo relegado por los sistemas oficiales de salud; a la ignomia se agrega la deforestación de los bosques y por ende la destruccion del hábitat de muchas de las plantas medicinales.


Si bien es cierto que en todos los pueblitos ribereños se manejan adecuadamente el uso de las plantas medicinales, no menos cierto es que en la ciudad de Iquitos se ubica el famoso "Pasaje Paquito", queda en el mercado belén y allí podemos encontrar todo tipo de plantas medicinales, desde la uña de gato, pasando por la ayahuasca, el ojé, el sueldaconsuelda, brebajes para el amor y amarrar al ser querido, otros para destruir al mal amante, etc.
Lo más curioso y que siempre me llama la atención es la bien ganada fama y reputación de sus bebidas energéticas y afrodisiacas que tienen un sello de garantía y calidad.

Nada de viagra ni que viagra, allí pudes encontrar bebidas con graciosos nombres para retornar a la vida al órgano copulador masculino, se ven graciosos nombres como 7VSS ( siete veces sin sacarla), RC (rompe calzón) LZ(levántate Lázaro), EC (espérame en el cielo), etc.








Solo te pido un favor, no comentes esto con nadie que trabaje para los laboratorios PFIZER, pues emocionados con las superganancias que les dejo el Viagra (sildenafilo), estos pueden acudir presurosos al "Pasaje Paquito" para llevarse estos tónicos y retornarlos envueltos en sugentes envases con un 1000 % de margen de utilidades como hacen y siguen haciendo algunas compañias farmaceúticas con los devivados del curaré que a diario uso en mi sala de operaciones.

Te invito a dar una vueltita por estos parajes la próxima vez que elijas Iquitos como tu punto de vacaciones, ¡ah!, no te olvides de darte una vuelta por el pasaje en mención para enchular al ñano,jajajajajaj

Aprovecho la oportunidad para invitarte a leer una novela de mi autoría que la escribí pensando en ti, bájala GRATIS, deseo que lo compartas con los amigos y amigas que estimas.

http://www.bubok.es/libros/207487/UN-SHAMAN-AMAZONICO-EN-EL-PRINCIPADO-DE-MONACO

Un abrazo.
Arquimedes.

viernes, 16 de septiembre de 2011

EL REGATÓN AMAZÓNICO

¿Podrías imaginar la cantidad de caseríos de unas pocas docenas a centenas de familias ribereñas, dispersos a lo largo y ancho de la Amazonía?

Para no complicarnos más, solo mencionaré dentro de la amazonía sudamericana a la amazonía peruana, y dentro de esta a la perteneciente al departamento de Loreto que tiene por capital a la ciudad de Iquitos.




Son miles los pueblitos dispersos en una superficie similar a la de la poderosa Alemania,368.851 km² vs 357.021 km ²; caseríos esparcidos a lo largo de los principales rios amazónicos, sin contar sus afluentes mil.

Ahora, ¿te imaginas la formas de comercio que se realiza en torno de esta realidad?

Bueno, te comento que en los últimos cincuenta años existen comerciantes que instalan sus tienditas en los principales pueblos donde ofrecen artículos de primera necesidad. Los dueños de estas tiendas utilizan varias formas de venta; al contado, al crédito y mediante el milenario trueque.
Así, el agricultor o pescador o cazador saca los víveres de la tienda en mención; luego cuando logra vender el producto de su actividad productiva en cuestión va y paga la deuda contraída inicialmente, sea al contado o con productos de su trabajo como plátanos o yucas o frutas de su chacra, o con pescado freco o salado extraidos de lagunas y rios, o con la carne de monte de los muchos animales que ha logrado cazar.

El abuso que se produce estriba en que el tendero vende caro y les compra barato, muchas veces los tenderos aperturan una libretita de cuentas y allí notan las deudas contraidas. Lastimosamente aún persisten estos sistemas de cuentas negativas, aquello resulta triste pues aprisiona al morador amazónico y genera un peonaje de deuda. O sea el deudor debe trabajar tan solo para pagar las deudas contraídas, que en algunas ocasiones resultan tan aterradoras como las indulgencias del medioevo donde los deudos debían pagar a la iglesia por años para lograr salvar el alma del difunto y sacarla del purgatorio; de igual manera los deudos amazónicos deben honrar la deuda del difunto hasta la cancelación total de la deuda, a veces surgen problemas pues resulta un poquito difícil que el deudor original corrobore los montos que el tendero exige.

Hasta allí casi no hay novedades con repecto a varias realidades del orbe, lo peculiar viene al preguntarnos, ¿cómo se comercia con los caseríos mas pequeñitos, aquellos alejados de los pueblitos grandes y de sus pequeñas tiendas?




Aquí viene un personaje típico amazónico, el regatón, un comerciante ambulatorio que carga su tienda a bordo, su bote es su tienda y viceversa. Los regatoneros generalmente tienes cualidades de servicialidad, yo particularmente conocí a un par buenos y concientes, el resto es una tira de abusivos.
A pesar que el regatón muchas veces ejerció y aún ejerce un pernicioso influjo pues incurría y sigue incurriendo en una cruel forma de explotación, en definitiva e indudablemente ha sido mal que bien un elemento útil en la vida de aquello nativos amázonicos que viven en los lugares mas alejados de los rios.

El regatón vá de pueblito en pueblito, se detiene así vea un par de casitas en un claro de bosque, baja y ofrece de todo, desde peines, jabones, champús, cortauñas, colonias, ollas, fósforos, sal, azúcar, telas, vestidos de mujer y de hombre, medicamentos esenciales como paracetamol para las fiebres y la quemicetina que es un potente antibiótico para las diarreas (es cloranfenicol),polos del club barcelona y hasta zapatillas Nike que el buen conocedor nota desde una milla de distancia que son burdas falsificaciones.
Al haber escasez de dinero, el regatón recibe a cambio de los productos entregados; gallinas, plátanos, yucas, cerdos, pieles, carne de monte, maderas finas como la caoba y el sangre de grado, variados productos agrícolas, pescados salados, etc, etc.

En pocas palabras el regatón satisface las necesidades existentes pero imponiendo sus propias reglas y sus propios precios sin moderación alguna, él mismo determina el precio de compra y el precio de venta; creo que ello bien puede ser el más cruel de los monopolios existentes en el planeta.
La mayoria abusa de los precios y como el morador de aquellas lejanías necesita el producto en cuestión, no le queda más alternativa que aceptar las leoninas reglas del regatón.

Ahora bien, astutamente estos se congracian con los nativos y mestizos de aquellos lugares invitándoles el maldito aguardiente,o cachaza o incluso cerveza. Algunos de estos comerciantes son tan salameros que inclusive toman en prenda a sus bellas hijas y se unen a la comunidad en círculos de compadrazgos y padrinazgos.

Cuando en mis recorridos por los rios amazónicos, siendo yo un joven médico rural; en algún momento le reclamé a más de un regatón por el abuso de sus precios, resulta que estos casi se pusieron a llorar diciéndome que el combustible es muy caro, que todo es caro, que las bujías, que las hélices del motor; poco faltó para que se pusieran a llorar y dijesen que lo hacía por mera caridad.

Para poner un ejemplo del tamaños abuso, si un poblador amazónico necesitase una linterna y cuatro pilas, elemento básico en aquellos parajes sin visos de tener luz electrica ni siquiera en el año 3000 de nuestra era; el regatón le diría que a cambio le dé dos gallinas.
Sacando cálculos, la linterna que cuesta 10 soles y las pilas a 2 soles el par, que hacen un total de 12 soles en el mercado urbano. Tenemos entonces que el regatón bien puede vender esas gallinas regionales muy cotizadas en el mercado por su deliciosa carne, a un precio mínimo de 20 soles la unidad, transacción que le dá no menos de 40 soles y 28 soles de ganancia, casi 250% de utilidades, es Abuso, ¿verdad?

El regatón es tan solo uno de los tantos actores del comercio en los ríos amazónicos, pero también tenemos al rematista que es el comerciante de los pueblos grandes y ciudades que le compra al nativo o mestizo toda la carga que este lleva a vender al mercado local; este rematista lo revende a más precio al minorista quien finalmente oferta el producto a los vendedores del mercado local, quienes finalmente van a ofertarlo a los consumidores al triple de lo que el ribereño productor recibió por sus productos.

Felizmente ya casi esta desapareciendo el sistema de la habilitación, por el cual el habilitador daba dinero a cambio de algo; el ejemplo primitivo fue el caucho a inicios del XIX, ahora se dá en la madera que el habilitado extraerá y entregará al habilitador, o el agricultor que empeña su cosecha a cambio de machetes, ollas, frazadas, mosquiteros y escopetas.

De tantas formas de comercio existentes, un regatón conciente es la mejor opción entre las otras descritas, el pequeño problema es que son escasísimos los regatones concientes, los pocos buenos que encontré era porque profesaban la fé de Cristo, esos regatones evangélicos negociaban precios moderados por temor a ir al infierno; pero lastimosamente aquellos que no le temían al infierno me resultaron tan desgraciados que inclusive podrían vender carbón al mismísimo Belcebú y sacar utilidades.

Espero te haya gustado esta simple pero interesante visión de la economía amazónica.






Un abrazo.
Arquímedes.


Posdata.

Debo admitir apenado que poco domino la ciencia del blogismo, asi que esperanzado en el boca a boca te pediría que si te gusta lo que plasmo, por favor recomienda mi blog a tan solo dos amigos o personas que más estimes, recuerda tan solo dos; seguiré escribiendo más seguido si tengo más amigos que me lean.

Muchas gracias.